Análisis crítico al artículo: “Los instrumentos musicales del templo - 3"

Lira
Análisis crítico al artículo: “Los instrumentos musicales del templo - 3"

Dr. Miguel Ángel Núñez

Armonía, instrumentos y preconceptos

El Dr. Steger sostiene que “con las arpas y los salterios se podía tocar una melodía armonizada. Así, estos instrumentos servían de apoyo y guía al canto del coro y de la congregación. No eran instrumentos estridentes ni sonaban con tanto volumen que ahogaran el canto”. Es verdad que con arpas, salterios, cítaras y otros instrumentos se puede lograr una melodía armonizada. Sin embargo, para tal efecto hoy sirven guitarras, pianos, órganos, saxos, y cientos de instrumentos. El problema no está en el instrumento sino en el ejecutante. Al menos, no hay argumento bíblico que sustente la posición del Dr. Steger.


Por otro lado, la Biblia menciona otros instrumentos utilizados en el templo que por alguna razón que desconocemos el Dr. Steger prefiere ignorar. Por ejemplo, en las dedicatorias de algunos Salmos, tal como el Salmo 4 dice que está dirigido al músico principal: sobre Neginoth (instrumentos de cuerda) y el Salmo 5, señala algo parecido al músico principal: sobre Nehiloth (flautas o instrumentos de viento). En el Salmo 8 hay un enigma pues habla de “la getea”, un instrumento del que no se tiene referencia.

El Dr. Steger afirma que: “El Señor no ha revelado específicamente qué instrumentos desea que utilicemos en la iglesia actualmente. Sin embargo, las características y las funciones de los instrumentos sacros del Antiguo Testamento son lo suficientemente claras como para que, guiados por el Espíritu Santo, determinemos sus equivalentes contemporáneos”.

El texto precedente es la mejor expresión de lo que puede hacer el uso del texto bíblico al servicio del preconcepto. Parte diciendo que Dios no ha revelado específicamente qué instrumentos desea que sean utilizados en la iglesia actualmente. ¡Es verdad! Nunca tuvo Dios la intención que existiera una iglesia como la que conocemos hoy donde la mayoría de las personas son espectadores pasivos. Por otro lado, homologar el culto religioso de las iglesias cristianas de hoy con el templo de Israel es una forma de forzar el texto a favor de preconceptos personales.[21] Supuestamente hay equivalentes contemporáneos a los instrumentos que David eligió para el templo. ¿Sobre qué base? ¿Sobre qué fundamento bíblico? Sería más preciso que el Dr. Steger dijera, por ejemplo, que es sobre la base de sus preferencias que espera sean seguidas por la mayoría.

Luego afirma el Dr. Steger características, que a su juicios, deberían tener esos instrumentos que según, su propia intuición, deberían servir para “el culto cristiano” actual. “Serán instrumentos que puedan ejecutar una melodía armonizada para guiar el canto de la congregación. Serán instrumentos que no desviarán la atención de la alabanza a Dios hacia actitudes o pensamientos mundanos. Nunca se los ejecutará (o amplificará) a un volumen excesivo que sobrepase la voz humana, pues el mensaje cantado es primordial en el culto”. Dichas concepciones son simplemente eiségesis al texto bíblico. Le hace decir al texto bíblico algo que no señala. ¿Instrumentos para ejecutar una melodía armonizada? ¿Qué instrumentos serán esos? Probablemente, en este punto y mientras leía, sin haber leído lo siguiente, serán instrumentos “canonizados” en el espectro protestante occidental como más santos que otros, pero que sin duda obedecen a gustos personales y aspectos sociológicos que se han presentado en otros momentos.[22]

El problema del dualismo

Lo de “actitudes o pensamientos mundanos” que menciona el Dr. Steger, cae en un dualismo imposible de medir, puesto que separa la mente de la sensibilidad, como si fueran independientes. Somos del mundo, por lo tanto, todo lo que atañe al ser humano es “mundano”. Jesús dijo: “No pido que los quites del mundo, sino que los apartes del mal” (Juan 17:15). El dualismo ha introducido una distorsión en nuestra comprensión de la divinidad, cuando en realidad, tal como dice Pablo: “ya sea que coman o beban o hagan cualquier otra cosa, háganlo todo para la gloria de Dios” (1 Corintios 10:31) en claro rechazo al dualismo que ya se introducía en la iglesia.

La expresión bíblica “mundo”, que se refiere al cosmos, en ningún caso tiene relación con la idea de “mundanalidad” introducida al cristianismo especialmente con la influencia del Pietismo, del Puritanismo y de otras formas de pensar que tendieron a apartar a los cristianos del mundo, como si los cristianos no fueran del mundo, en franca contradicción con los dichos de Cristo.

Los cristianos están en el mundo y la iglesia tiene una función “en el mundo”… el dualismo no permite comprender adecuadamente dicha misión, y de esa forma se introduce un sesgo que estorba al verdadero sentido de la proclamación del evangelio.

La diferenciación tan común en la actualidad de separar sacro y secular, santo y mundano, y así sucesivamente no era una forma de pensamiento hebreo. El teocentrismo judío les hacía imposible pensar en dichos términos que se han introducido en el cristianismo de la mano de la filosofía griega y el dualismo introducido al cristianismo de la mano de autores como Agustín de Hipona y Tomás de Aquino. Lamentablemente, los reformadores con Martín Lutero a la cabeza, si bien hicieron un gran aporte a la renovación de la teología cristiana, siguieron con esta mentalidad dualista que no es de origen bíblica ni cristiana.

La adoración como celebración

Lo del volumen, que menciona el Dr. Steger, es simplemente una cuestión que tiene que ver con situaciones contemporáneas y no se asemeja en nada con el mundo antiguo, al contrario, si uno quiere usar un contraargumento, en Esdras se menciona la reacción de la gente cuando se pusieron los cimientos del templo:


“Todos daban gracias al Señor, y a una le cantaban esta alabanza: ‘Dios es bueno; su gran amor por Israel perdura para siempre’. Y todo el pueblo alabó con grandes aclamaciones al Señor, porque se habían echado los cimientos del templo. Muchos de los sacerdotes, levitas y jefes de familia, que eran ya ancianos y habían conocido el primer templo, prorrumpieron en llanto cuando vieron los cimientos del nuevo templo, mientras muchos otros gritaban de alegría. Y no se podía distinguir entre los gritos de alegría y las voces de llanto, pues la gente gritaba a voz en cuello, y el ruido se escuchaba desde muy lejos” (Esdras 3:11-13). Si medimos por los criterios del artículo del Dr. Steger, simplemente la expresión de alegría y emoción de los israelitas en este caso estaría fuera de lugar y sería reprensible. Es interesante que en este ejemplo bíblico no hay ninguna mención en el texto de reprensión, enfado o de creer que “Dios puede estar molesto por una actitud tal”.

Cuesta entender para la mente religiosa occidental, influenciada por el misticismo católico y luego con la rigidez puritana, que en el antiguo pueblo de Israel la adoración no era una expresión solemne, ajena a su realidad y que no veían a Dios como un ser distante al que había que dar honra

El problema de convertir en norma el gusto personal

El Dr. Steger, señala al final de su escrito que “instrumentos tales como el órgano y el piano han demostrado ser los más apropiados para la iglesia”. ¿Según quién? El piano fue el instrumento preferido de cabarets y cines mudos.[23] El órgano, el instrumento usado por los griegos en sus juegos deportivos y luego por los romanos en el circo romano.[24] ¿Qué los hace aptos?, porque en este caso la historia no ayuda. Además, el piano es un instrumento de cuerda y percusión rítmica, y el órgano un instrumento de viento, que también se usaba para marcar el ritmo. Me temo que el gusto personal prima aquí y se quiere proponer algo que definitivamente no encuentra asidero bíblico.

El Dr. Steger sostiene que especialmente deberían evitar los “instrumentos de percusión rítmica”, en ese caso, ¿por qué David eligió los címbalos, que a diferencia de lo que sostiene el Dr. Steger, si eran para percusión rítmica.[25] Por otro lado, ¿cómo explicar la invitación de Salmo 150?, que aunque fue escrita para la fiesta de las cabañas, expresa el sentido de alegría que debe haber en la adoración a Dios.

“¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor! Alaben a Dios en su santuario, alábenlo en su poderoso firmamento. Alábenlo por sus proezas, alábenlo por su inmensa grandeza. Alábenlo con sonido de trompeta, alábenlo con el arpa y la lira. Alábenlo con panderos y danzas, alábenlo con cuerdas y flautas. Alábenlo con címbalos sonoros, alábenlo con címbalos resonantes. ¡Que todo lo que respira alabe al Señor! ¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor!”

Pandero o Tamborín

Panderos, címbalos resonantes, danzas, cuerdas, flautas… todo servía para la adoración, sin diferenciar entre un instrumento u otro, o establecer que uno era más apropiado que otro. Como señala la Dra. Lilianne Doukhan: “El arpa y la lira son presentados muchas veces por los profetas en asociación con prostitutas, borracheras y fiestas (por ejemplo Isaías 5:12; 23:16; 24:8-9; Amos 6:5, etc.). El uso del mismo instrumento en situaciones de adoración e inmoralidad indica que la Biblia no atribuye virtudes particulares al instrumento y no establece un nivel particular de instrumentos como buenos o malos”.[26] En el mismo tenor más adelante agrega: “La Biblia muestra claramente que los instrumentos en sí mismos no son portadores de valores como malo o sacro. La comprensión cultural de un instrumento (asociación), la manera de ejecutarlo, y la disposición espiritual de los músicos son el criterio que determina lo inapropiado de un instrumento para la adoración. Las asociaciones pueden ser cambiadas, y se le puede dar entonces un nuevo significado al instrumento”.[27]

Conclusión

Insisto en creer en la buena intención del Dr. Steger de querer establecer un fundamento para la correcta adoración. Sin embargo, esto debe sostenerse sobre fundamentos bíblicos sólidos, no en “textos prueba” que simplemente desconocen el resto de la Biblia e introduce el sesgo del gusto personal, por sobre lo que la misma Escritura señala.

Por otro lado, me parece que hay que cuidar de hacer extrapolaciones fuera de contexto. Por esa vía se llega a conclusiones que agregan al texto bíblico ideas que no aparecen en el mismo texto.

La adoración en la Biblia está asociada tanto con la rendición de la vida a Dios en actitud de contrición, como con la alegría y la celebración de la salvación y la redención en la sangre de su Hijo, representada en los sacrificios. Los israelitas utilizaron un sinfín de instrumentos, no sólo los que introdujo David en el templo. El principio obvio es que para adorar al Señor cualquier instrumento es el adecuado, porque el instrumento en sí es sólo un medio de expresión de emociones de quienes ven en Cristo Jesús la máxima expresión de su gozo.

Si Dios hubiese querido que se le adorase con un instrumento en particular o con un estilo de música exclusivo, entonces, habría sido enfático en señalarlo, tal como ha hecho con otras expresiones humanas. Así tendríamos un “así dice Jehová” y no estaríamos sumidos en esta discusión que nos distrae realmente de adorar en “espíritu y en verdad”.


*Dr. Miguel Ángel Núñez. Doctor en Teología Sistemática. 
Licenciado en Filosofía y Educación. Pastor ordenado. Escritor. 
Actualmente docente de la Universidad Linda Vista, Chiapas, México.


Referencias

[1] Tal como han demostrado Frank Viola y George Barna en su libro Pagan Christianity?: Exploring the Roots of our Church Practices (Carol Stream, IL.: Tyndale House, 2008).

[2] La mayoría de las liturgias cristianas proceden de tres momentos históricos claramente establecidos por los eruditos e historiadores: (1) La primera era posterior a Constantino (324-600), (2) la era de la Reforma (siglo XVI) y (3) la era de reavivamientos (siglos XVIII y XIX). Ibid., 42.

[3] Esto no debería extrañarnos puesto que hay suficientes evidencias bíblicas para señalar que aun cuando los reyes y el pueblo recibía claras instrucciones de Dios varios reyes mezclaban las claras instrucciones con otras prácticas cuando el texto nos dice: “los lugares altos no fueron quitados…” aunque se menciona al principio de la historia que tal o cual rey “hizo lo bueno delante de Jehová” (2 Reyes 12:3; 14:4, 15:4; 2 Crónicas 15:17)  Dios consideraba que se hacía lo recto aunque no todo era perfecto ni al pie de la letra.

[4] Por ejemplo, la pomposidad del templo que nada tenía que ver con la sencillez del evangelio.

[5] Se pueden mencionar varios ejemplos de ideas que tenía David y otros reyes, que no procedían directamente de Dios y que eran parte de su forma de ser y de su actitud como rey, en muchos sentidos, similar a la de otros reyes no judíos. Por ejemplo David pretende construir el templo “más grande y famoso de toda la tierra” (1 Crónicas 22:5). ¿Dónde está la instrucción de Dios en este sentido? Cuando Salomón consagró el templo dice la Biblia que “ofreció veintidós mil bueyes y ciento veinte mil ovejas” (2 Crónicas 7:5). ¿En qué parte se estipula que tal desperdicio de vidas animales eran necesarios? ¿Dónde quedó el presentar sólo un cordero en recuerdo al Mesías?

[6] Curt Sachs, The History of Musical Instruments (New York: Norton, 1940), 118.

[7] En la siguiente página se hace un análisis exhaustivo de los instrumentos mencionados en la Biblia: https://sites.google.com/site/textobiblico/im/cuerdas

[8] Hay consenso mayoritario entre los eruditos que fueron instrumentos introducidos por David, incluso algunos haciéndose eco de Amos 6:5, infieren que son instrumentos “inventados” por David. Véase por ejemplo: Alfred Marx, Los sacrificios del Antiguo Testamento (Estella, Navarra: Verbo Divino, 2002), 41.

[9] Viola y Barna, Pagan Christianity, véase especialmente los capítulos 2, 3, 4 y 7. Aunque todo el libro no tiene desperdicio.

[10] Véase Timothy E. Gregory, A History of Byzantium (Oxford: Blackwell Publishing, 2005), 45-65; Diana Rocco Tedesco, “Monacato e iglesias étnicas: La expresión religiosa de la división del Imperio”, Cuadernos de teología 23 (2004): 79-88; y, Gregory T. Armstrong, “Imperial Church Building and Church-State Relations, A. D. 313-363”, Church History, 36/1 (1967), 3-17.

[11] Es interesante notar que la mayoría de los instrumentos mencionados en la Biblia también eran usados por otros pueblos, incluso en cultos paganos, lo que indica sin duda, que no es el instrumento en sí sino el uso que se le da lo que lo convierte en apto para la adoración.

[12] Joaquín Jeremías, Jerusalén en tiempos de Jesús: Estudio económico y social del mundo del Nuevo Testamento (2ª. ed.; trad. J. Luis Mallines; Madrid: Cristiandad, 1980), 190.

[13] De hecho la evidencia apunta que sólo en el segundo templo el címbalo se empezó a utilizar sólo para marcar pausas e intermedios, pero no fue así antes. Véase Abraham Zebi Idelsohn, Jewish music: its historical development (New York: Courier Dover Publications, 1992), 17.

[14] Roland De Vaux, Instituciones del Antiguo Testamento (Barcelona: Herder, 1976), 579.

[15] Jaime Tortella, “Esbozo para una historia de las castañuelas”, en http://www.mundoclasico.com/ed/documentos/doc-ver.aspx?id=0003839

[16] En ingles no suele usarse la expresión “pandero” sino “tamborin”, en español, “tamboril”.

[17] Lilianne Doukhan, In Tune With God (Hagerstown: Autumn House Publishing, 2010), 113.

[18] De hecho en la mentalidad puritana se sospechaba de todo aquello que no sirviera para vivir una vida santa, eso los hacía mirar con cierto desdén la música, la literatura, el arte, y cualquier expresión que los alejara de la santidad. Véase Richard Ruland y Malcolm Bradbury, From Puritanism to Postmodernism (New York: Penguin Books, 1992), 19.

[19] Es interesante que el contraste ya lo presenta Cristo en la parábola del hijo pródigo de Lucas 15. Cuando es salvado, redimido y rescatado se hace fiesta, sin embargo, “el hermano mayor” se priva a sí mismo de participar en la celebración y de la fiesta que representa el festejo que Dios mismo hace por la salvación de un ser humano.

[20] Se puede argumentar en contra de los postulados del Dr. Steger, que entonces Dios inspiró a Elena de White cuando escribió: “Llamad en vuestro auxilio instrumentos musicales, si esto es posible, y asciendan hacia Dios las gloriosas armonías como una ofrenda aceptable”.  “Me alegro de oír los instrumentos musicales que tenéis aquí.  Dios quiere que los tengamos.  Él quiere que lo alabemos con el corazón, con el alma y con la voz, magnificando su nombre ante el mundo”. Elena G. de White, El evangelismo (Buenos Aires: ACES, 1979), 367-368.

[21] De hecho, en las sinagogas judías se suprimieron todos los instrumentos, a excepción de los sophar, y mayoritariamente por la hostilidad de los fariseos a los instrumentos musicales. Véase Jeremy Begbi, Resounding Truth: Christian Visdom in the World of Music (Grand Rapids: Baker Academic, 2007), 72.

[22] Es lo que prueba Wendell L. Willis en su artículo “The Sociological Factors in the Music-In-Worship Controversy”, Restoration Quarterly, 38/4 (1996): 193-203.

[23] http://www.pianomundo.com.ar/informacion.htm

[24] http://www.joseantonioazpiazu.com/historia_del_organo.htm

[25] Por ejemplo en 2 Samuel 6:5 se dice que David y el pueblo danzaban de alegría y lo hacían al compás de “arpas, salterios, panderos, flautas y címbalos”.  Muy difícilmente esos instrumentos se usarían si no fuera por su efecto rítmico, más aún cuando había danzas. Lo mismo se expresa en 1 Crónicas 13:8 y Salmo 150:5.

[26] Doukhan, In Tune With God, 110.

[27] Ibid., 115.

2 comentarios:

  1. Felicitaciones!! en pocas páginas has aclarado varios puntos claves que por tantos años han impregando la mente de gente que investiga poco. Bendiciones

    ResponderEliminar
  2. Exelente ejercicio, aclaratorio, sin embargo plantea la necesidad de un criterio imperante para la adoración colectiva como opera en otros temas de la iglesia como un margen regulatorio... (todo me es lícito, pero no todo conviene 1cor.10:23)Debe imperar el gusto personal o un criterio general con relación a los principios bíblicos que sostienen nuestras creencias... Creo que el espíritu de profecía se refiere al hecho planteando algunos principios y advirtiendo respecto al manejo timbrístico y rítmico de la música que sería bueno analizar ya que no hay un así dice Jehova respecto a los tipos de instrumentos y sus usos...

    ResponderEliminar

Tus comentarios enriquecen este blog, y a las personas que lo leen. Te agradezco por tus aportes. Sin embargo, ten en cuenta que para que se publique lo que comentas debes indicar tu nombre (no se publicará ningún mensaje anónimo), y no debe aparecer ningún enlace a alguna página, número de teléfono, o dirección. Además, no se publicará ningún comentario con tinte ofensivo, homofóbico, discriminatorio, insultante o irrespetuoso. Todo lo demás, es bienvenido.

Popular Posts

Recent Posts

Unordered List

Text Widget