Breve Historia de los Himnos



Breve Historia de los Himnos
Siglos XVI al XXI
Por: Hugo Chinchay, Sr.

La era de la Reforma Protestante trajo consigo dos actitudes de conflicto en cuanto a la adoración y los himnos y su uso dentro del templo.

El enfoque regido bajo el “Principio de Regulación de la Adoración” adoptado por los Zwinglianitas, Calvinistas y algunos reformadores radicales, consideraba como algo muy católico y una novela cualquier canto que no sea autorizado directamente por la Biblia y por lo tanto se debería prohibir.  Todos los himnos que no contenían  frases exactamente como estaban escritas en la Biblia eran rechazados y de la misma manera también se condenaron el uso de cualquier instrumento para acompañarlos.  Los órganos eran extraídos de las Iglesias y destruidos.  Y en vez de himnos, solamente salmos bíblicos eran entonados, sin instrumentos y con melodías sumamente sencillas.  A este fenómeno se le llama: Salmología Exclusiva.  Ejemplos de estas prácticas todavía se pueden ver en “Iglesias Libres” del Oeste de Escocia.


El otro enfoque de la Reforma llamado “Principio Normativo de Adoración” produjo un estallido de producción de himnos y cantos congregacionales.  Martín Lutero apoyó este enfoque y escribió varios himnos.  El más conocido: “Castillo Fuerte”.   Lutero y sus seguidores, utilizaban sus himnos y corales para enseñar los principios de fe a los adoradores.

El primer himnario protestante fue publicado en Bohemia en 1532 por la Iglesia de Moravia, conocida entonces como Unitas Fratum.  El Conde Zizendorf, el líder Luterano de la Iglesia de Moravia en el siglo XVIII, escribió aproximadamente 2,000 himnos.  Los primeros escritores de himnos Ingleses tienden a parafrasear los textos bíblicos en sus himnos, de forma particular los Salmos.  Isaac Watts siguió esta tradición y también se le da crédito por haber escrito el primer himno Inglés que no era un parafraseo directo de las escrituras.[1]

Si queremos reconstruir el lado musical de la adoración musical del protestantismo, entonces tenemos que tomar en cuenta dos influencias muy marcadas en la vida de Martín Lutero: Una es su pasión por la música folklórica alemana, el canto social y la música secular que se escuchaba en casa.  Y por otro lado estaba el apego sentimental, especialmente aquellos cantos en latín, de los rituales de la Iglesia Católica a donde sirvió por varios años .  El uso de la composición métrica es muestra de esto. 

Por otro lado, el reformador John Huss utilizaba en Bohemia cantos populares como himnos congregacionales.  Así que esto trajo una amalgamación de influencias de Lutero con sus gustos folklóricos, estructuras métricas, los cantos populares de Huss y la libre expresión del compositor como la herencia de los primeros himnos de la reforma.[2]

De esta manera podemos apreciar que desde el principio de la historia del protestantismo, en lo que a música se refiere, hubo un conflicto de división de opiniones referente a cuál debería ser la forma de adoración musical: Salmos extraídos en su pureza de la Biblia con estructuras estrictamente métricas o Himnos con influencias de cantos folklóricos, populares y libres de expresión a como el compositor se inspire.

Las diferencias y los argumentos se dejaban notar con fuerza debido a que los reformadores tenían personalidades muy influyentes y caracteres muy fuertes para transmitir sus ideas.  Fue este tipo de personalidad los que los llevó a poder llevar a cabo la reforma, pero al mismo tiempo causó división cuando las convicciones de adoración no iban en la misma dirección y cada quien llegó a formar la herencia musical de acuerdo a sus propias convicciones y que la historia nos muestra la manera en que fueron influenciados para dejarnos esos legados.

Como hemos mencionado anteriormente, Isaac Watts fue un prolijo escritor de himnos Ingleses y se lo denomina como el “Padre de la Himnología Inglesa” pero Erik Routley lo llama más bien “El Liberador de los Himnos Ingleses”[3]por componer himnos “en agudo contraste con la fraseología artificial característica de muchas estructuras musicales de los Salmos tradicionales.”[4]

Mas adelante, los escritores de himnos, van aún más allá y utilizan alegorías y metáforas para la letra de los himnos.  John Wesley, músico Metodista, se dedica a diseminar la teología Metodista a través de sus himnos y también desarrolla un nuevo énfasis en los himnos en donde uno puede expresar sus sentimientos personales en relación a la adoración a Dios combinado con lo tradicional de la estructura de viejos himnos.

Fue precisamente por la influencia de Wesley y el gran reavivamiento en América, lo que contribuyó al surgimiento del canto “Gospel” y con esto una nueva explosión de escritores de este nuevo estilo como Fanny Crosby, Lina Sandell, Phillip Bliss, Ira D. Sankey entre otros, que no escribieron sino más que testimonios para el movimiento de reavivamiento cristiano, campestres y cruzadas evangelísticas en el siglo XIX.

Este nuevo estilo melódico llamado “canto gospel”, fue denominado bajo este nombre para diferenciarlo claramente del himno tradicional.  La distinción del canto gospel a comparación de un himno, era que el canto gospel tenía un coro que se repetía y en su mayoría, aunque no siempre, era de un ritmo más alegre que el himno tradicional.  Por ejemplo: Sublime Gracia es un himno porque no tiene coro.  Señor mi Dios sin embargo es un canto gospel porque tiene un coro en su estructura.

Este nuevo estilo de canto gospel se esparció mucho dentro del movimiento protestante, y aún dentro del catolicismo, aunque de una manera más moderada.  Sin embargo, este estilo musical no es admitido en las Iglesias Ortodoxas del Este de Europa por su ser muy liberal y no apegado a las escrituras.  Esta intolerancia de ‘nueva música’ todavía sobrevive hasta el día de hoy y estas iglesias solo utilizan himnos muy tradicionales y salmos para sus servicios.

En el siglo XVIII a través del reavivamiento Metodista surgen compositores como Welsh, William Williams Pantycelyn y Ann Griffiths.  Estos escritores duraron hasta el siglo XIX y durante esta época hay un surgimiento de composiciones corales en Wales.[5]

Dentro de los compositores de música clásica durante esta época tenemos a Mozart y Monteverdi también.  Los católicos igualmente han contribuido a la himnología con himnos como: Noche de Paz, O Divino Sacramento, Fe de Nuestros Padres, Dirígeme, Tierna Luz, entre otros.

En Norte América, los Afro Americanos desarrollaron un nuevo estilo de himnos en los cantos conocidos como los “Negro Espirituales” durante la época de la esclavitud (Siglo XVIII y XIX).  Estos cantos son de estilo “gospel libre” ya que los esclavos expresaban lo que aprendían de la fe cristiana de sus amos anglo sajones.  Sus expresiones eran mucho más vivaces que lo tradicional debido a su influencia de ritmos africanos.

El primero en atreverse a coleccionar estos cantos formalmente fue William Frances Allen, quien manifestó que quedaba sumamente inspirado cuando escuchaba a los autores interpretar estos cantos maravillosos.[6]

Con el correr del tiempo los himnos han continuado sufriendo variaciones para poder hacerlos mas relevantes para la nueva generación de adoradores.  Nuevos estilos empezaron a mezclarse durante los sesentas y los setentas.

La ‘música cristiana contemporánea’ no es nada más que un término usado para distinguir las nuevas composiciones que se han desarrollado en las últimas dos a tres décadas y al igual que los himnos del siglo XVIII y XIX han sido influenciados, en sus estilos, por la música popular y secular.

Algunos se han atrevido a clasificar los himnos tradicionales como composiciones “que describen a Dios”, música contemporánea de adoración  como “dirigidas a Dios” y los cantos gospel como los “que expresan las experiencias con Dios”.

Sin embargo los puritanos insisten en que lo contemporáneo y los cantos gospel no pueden ser clasificados como himnos.  Grandes debates se forman dentro de Iglesias locales y organizaciones religiosas entre los tradicionalistas puritanos y los no tradicionales.

Cabe mencionar un detalle muy importante en cuanto a esta pequeña reseña histórica:  Tanto los tradicionalistas puritanos, tradicionalistas y los denominados contemporáneos, tratan de ofrecer una alabanza de adoración desde un punto de vista de acuerdo a su propia experiencia con su salvación y su relación con Cristo.  Cada grupo pareciera ser sincero en sus esfuerzos de adoración.

El problema en el que podemos caer, sin embargo, es cuando cualquiera de estos grupos de adoradores trata de imponer su estilo como el único correcto o trata de argumentar que su estilo es lo que ‘Dios quiere’ y es la ‘única forma de adoración aceptable’.  Pero si hay tolerancia y aprendemos a convivir en la diversidad, estos argumentos y problemas no existirían.

Otro aspecto que no se ha tocado en esta reseña historia, es el hecho de que al hablar de los himnos solamente, estamos hablando de un sector del mundo cristiano geográficamente hablando y ni siquiera hemos tomado en cuenta que el evangelio es mundial y hay muchas otras naciones con tradiciones, influencias de vida cotidiana y con música que hasta en su estructura se relaciona muy poco o nada con los himnos.

La creación e inspiración musical seguirá con sus cambios a través de los años.  Los ‘cánticos nuevos’ vendrán a formar parte de la adoración con el correr del tiempo y muchos de nosotros no estaremos para presenciar mucho de lo que hoy es ‘rechazado’ y ‘condenado’ como lo ‘correcto’ dentro de la adoración.  Ha sucedido en el pasado, y seguirá sucediendo con el correr de los años porque así nos enseña la historia.

“Dios acepta la música cuando por su influencia los corazones se santifican y enternecen.”[7]

La importancia de un “Cántico Nuevo” es un principio bíblico que lo podemos encontrar en varios Salmos.  Pero más allá que solo un canto nuevo, el contexto sugiere que es una expresión de alabanza a Dios por una experiencia única en nuestras vidas.  Esto se hace más claro en la experiencia de los 144,000 de Apocalipsis 14:3 “Y cantaban un cántico nuevo delante del trono, y delante de los cuatro seres vivientes, y de los ancianos; y nadie podía aprender el cántico sino aquellos ciento cuarenta y cuatro mil que fueron redimidos de entre los de la tierra.”  Ellos pasarán una experiencia que nadie más experimentará, por lo que su alabanza solo puede ser entendida y ejecutada en el contexto de su experiencia única.  La pregunta en la mente de algunos es: ¿Será un himno, un canto gospel o contemporáneo?  La respuesta está en la Biblia:  Será un canto nuevo que nadie podrá aprender.  Así que solo preocúpate de alabar a Dios con un canto nuevo que que brote de tu corazón agradecido por haberte dado una salvación que no mereces a pesar de ser un pecador.  Aleluya!


Hugo F. Chinchay, Sr. es Director Departamental de Mayordomía y Fideicomisos de la Asociación de Potomac de los Adventistas del Séptimo Día en Virginia, Maryland y Washington DC, EEUU.

Músico, Ministro Administrador, Director de Coros y grupos, compositor y amante de la fotografía.


[1] Wilson-Dickson, Andrew (1992). The Story of Christian Music. Oxford: Lion, SPCK. pp. 110–111. ISBN 0281046263.
[2] Louis Benson, (1962). The English Hymn, John Knox Press: Chapter 2
[3] Routley, Erik (1980). Christian Hymns, An Introduction to Their Story (Audio Book). Princeton: Prestige Publications, Inc.. p. Part 7, "Isaac Watts, the Liberator of English Hymnody".
[4] Paul Hammel (1972). Ellen G. White and Music, Pacific Press: p. 12
[5] E. Wyn James, 'The Evolution of the Welsh Hymn', in Dissenting Praise, ed. I. Rivers & D. L. Wykes (OUP, 2011)
[6] Music, David. Hymnology A Collection of Source Readings. 1. 1. Lanham MD: Scarecrow Press, Inc., 1996. 179/185-186/192/199/206. Print.
[7] Elena G. White, Evangelismo, Pacific Press, p. 373

0 comentarios:

Publicar un comentario

Tus comentarios enriquecen este blog, y a las personas que lo leen. Te agradezco por tus aportes. Sin embargo, ten en cuenta que para que se publique lo que comentas debes indicar tu nombre (no se publicará ningún mensaje anónimo), y no debe aparecer ningún enlace a alguna página, número de teléfono, o dirección. Además, no se publicará ningún comentario con tinte ofensivo, homofóbico, discriminatorio, insultante o irrespetuoso. Todo lo demás, es bienvenido.

Popular Posts

Recent Posts

Unordered List

Text Widget