Cuando la asociación y la alabanza se cruzan


Un nuevo refrán: Dime qué te provoca, y te diré con qué lo asocias

En muchas ocasiones personas me han preguntado: ¿Cuál es la relación que existe entre la memoria y las emociones? ¿Es verdad que podemos controlar lo que sentimos? ¿O son las emociones automáticas? ¿Por qué ciertos eventos, acciones u objetos son interpretados de diferentes maneras por diferentes personas? Te invito a tomar un minuto e imaginar estos escenarios: Caminar por el centro comercial y percibir esa fragancia que te hace recordar esa persona especial, y sentir de nuevo  mariposas en el estómago.


Cuando la asociación y la alabanza se cruzan 
Gamaliel Feliciano

Un nuevo refrán: Dime qué te provoca, y te diré con qué lo asocias

En muchas ocasiones personas me han preguntado: ¿Cuál es la relación que existe entre la memoria y las emociones? ¿Es verdad que podemos controlar lo que sentimos? ¿O son las emociones automáticas? ¿Por qué ciertos eventos, acciones u objetos son interpretados de diferentes maneras por diferentes personas? Te invito a tomar un minuto e imaginar estos escenarios: Caminar por el centro comercial y percibir esa fragancia que te hace recordar esa persona especial, y sentir de nuevo mariposas en el estómago. Llegar a la casa de la abuela y comer tu comida favorita, lo cual te recuerda cuando la comiste por primera vez durante la fiesta de tu cumpleaños, y sentirte feliz por como lo disfrutaron en familia. Encender la radio y escuchar esa canción romántica que una vez fue cantada en tu fiesta de bodas, y sonreír agradecido por los años que has vivido con tu pareja.

Nuestro cerebro esta constantemente trabajando, mejor que una computadora, para guardar la información vivida y traerla a la memoria inmediata en el momento en que sea necesario. Esa data es interpretada y guardada en base a nuestras primeras experiencias con el estimulo. Es decir, las experiencias vividas se combinan con los elementos presentes en esos momentos, como lugares, personas, objetos, olores, sabores, sensaciones, pensamientos, entre otros, para formar los recuerdos o las memorias. En los primeros ejemplos, las “relaciones” o “asociaciones” establecidas con el estimulo fueron positivas y generaron emociones también positivas, pero no siempre es así. Mi esposa, por ejemplo, no puede beber jugo de fresa y kiwi, no lo soporta, le provoca nauseas. ‘Pero, ¿Por qué?’ A lo mejor preguntas. ‘Pero si tiene un sabor tan bueno’, dirás. Te explico, cuando mi esposa era una adolescente tuvo que someterse a unos tratamientos médicos que le exigían tomar unos medicamentos de sabor amargo, y que le producían nauseas. ¿Con que debía tomarlos? Sí, acertaste! Con jugo de fresa y kiwi. Que interesante, ¿verdad? Te brindo otro ejemplo, la Dra. L. Doukhan, profesora de música de la Universidad de Andrews, narró como su hija, por años, no podía escuchar la pieza de música clásica de Mendelssohn (concierto de violín en Mi menor) sin sentir nauseas y malestar. La doctora narra como ellos acostumbraban escuchar la pieza mientras iban de camino a la playa por un camino que no estaba muy cuidado y hacia brincar el auto, causándole malestares cada vez que hacían el viaje. Esta asociación fue tan fuerte que cuando la hija escuchaba la pieza musical sentía los malestares, aunque no estuviera en un auto. Es interesante que esta pieza haya sido catalogada por muchos críticos como una de las piezas mas finas en su área.

Premisas para considerar

Para entender el funcionamiento de las asociaciones en el ser humano es importante identificar ciertas premisas que servirán de base para el estudio.

  1. Lo primero que debemos entender es que las asociaciones, principalmente, están basadas en la experiencia de cada persona de manera individual. Es decir, el mismo estimulo puede tener diversos significados para diversas personas. Según Doukhan (2010), “la formación de asociaciones es un proceso altamente subjetivo y debe ser cuidadosamente entendido y evaluado antes de que sea usado para establecer conclusiones universales”. 
  2. Las asociaciones no se limitan a las emociones o a las respuestas conductuales. El ser humano debe ser considerado como un ser integral. En nuestro desarrollo espiritual también hacemos asociaciones, de acuerdo a nuestras experiencias e interpretaciones de los estímulos. Siendo un niño, y cuando las amistades eran casi prioridad en mi vida, me aprendí el himno “En Cristo hallo amigo”, y aun hoy, sigue siendo mi himno favorito. Hace poco conversaba con un buen amigo que es mayor que yo y le compartí que ese era mi himno favorito. Él me dijo que el himno era bonito pero que a él no le “movía tanto”, refiriéndose a que otros himnos le impactaban más. ¿Esta mal mi amigo por pensar de esa manera? No, en lo absoluto. Obviamente, yo cuento con una asociación a ese himno muy significativa en mi desarrollo espiritual, mientras él tiene ese tipo de asociación con otros himnos. 
  3. La cultura y herencia social influyen significativamente en el desarrollo de los constructos personales (expectativas de vida) de un individuo, y a su vez, estos constructos influirán en el desarrollo de las asociaciones. “Así como el científico utiliza las teorías para planear observaciones, una persona recurre a los constructos personales para ‘predecir’ lo que sucederá en la vida” (Cloninger, 2003). La “cultura” a la que aquí hago referencia va mas allá de la nacionalidad o raza. En este contexto debemos estar conscientes de la posibilidad de subgrupos culturales dentro de una cultura mayor. Por ejemplo, no es lo mismo un joven Colombiano que vive en su país, a un joven de la misma edad, misma nacionalidad pero que creció fuera del país. “Mi experiencia musical también depende de quién soy, cuál es mi trasfondo, y que deseo o lo que me permito” (Doukhan, 2010). 
  4. Los constructos personales no siempre están correctos. Según Kelly (1955), creador de la Teoría de los constructos, la persona encontrará que las predicciones no son confirmadas por la experiencia y en ocasiones deberá revisar esos conceptos personales. Lo mismo aplica a las asociaciones. La flexibilidad de pensamiento es parte de la vida. Esta bien equivocarse. 
Asociaciones, ¿cómo funcionan?

Varias teorías psicológicas nos presentan ideas de como las asociaciones son formadas. No obstante, con el fin de encaminar el tema a la relación de las asociaciones, la alabanza y la música, estaré, principalmente, utilizando las ideas presentadas por la Dra. Doukhan en su libro “In Tune with God”. La Dra. Doukhan es profesora de música en la Universidad de Andrews en Estados Unidos, y además ofrece cursos relacionados a la música y el ministerio, a nivel doctoral.

Las asociaciones musicales son formadas por la combinación de: 1) la intensificación 2) la estimulación y autoridad 3) la creación de belleza.

Intensificación 

Dentro de este concepto, lo primero que debemos entender es que la música no crea acción, pero sí intensifica los eventos. La acción es creada por nuestro pensar y nuestras decisiones. Décadas atrás se promovía la creencia de que nuestra conducta estaba basada en la relación “estímulos-respuestas” y que por lo tanto era inevitable no responder de manera única ante estímulos específicos. Teóricos como B. F. Skinner, Arthur Staats, y Edward Thorndike, entre otros fueron propulsores de estas ideas. Pero según ha pasado el tiempo se ha comprobado que el ser humano, a diferencia de los animales, pasa por un proceso cognitivo inevitable, aunque variable en intensidad y duración de persona a persona. Es decir, (simplificándolo) el ser humano recibe un estimulo-piensa-responde; no deberíamos depender de estímulos externos sino de una decisión interna. Nuevamente, la música no crea acción pero sí intensifica el impacto de los eventos. Es decir, cuando la música acompaña a las palabras, a un evento o a una situación cualquiera, esta intensifica la experiencia porque impacta emocionalmente el contexto. El neuropsicólogo Daniel Levitin (2011) dice que “no hay otra secuencia que cree tan profundas asociaciones emocionales como lo hace la música. Esto se debe a que el cerebro crea una estructura de sonidos con los patrones musicales que recibe, lo que no sucede con otros patrones a los que estamos expuestos”. Por otro lado la Dra. Doukhan (2010) nos aclara que “este efecto de intensificación es alcanzado no solo con la música popular (pop, rock, y los estilos asociados) como es generalmente asumido; esto también sucede con cualquier tipo o estilo de música, incluyendo la música clásica”.

Estimulación y autoridad 

Hace un tiempo atrás fui con mi esposa y niñas a un museo donde se presentaba la historia de una de las guerras civiles más prominentes en Estados Unidos. Allí tuvimos la oportunidad de entrar a un pequeño teatro donde una grabación narraba la historia mientras se mostraron imágenes de lo sucedido. Uno de los momentos que más claro recuerdo fue cuando narraron el enfrentamiento entre ejércitos. El sonido del tambor, las flautas y las trompetas le daban base a lo que estaba sucediendo. Estos instrumentos junto con las órdenes de los líderes hechas a alta voz les indicaban a los soldados que hacer, y aun más les daban la motivación y la autoridad para hacerlo. Este es otro poder que tiene la música. La música anima, estimula y da autoridad. Recuerdo que cuando, siendo un adolescente y era miembro del Club de Conquistadores, escuchaba la marcha del himno “Firmes y Adelante”, mis pies se movían y mi cerebro me indicaba: ‘es tiempo de marchar’, efecto que aun percibo. Este poder se alcanza principalmente por el elemento rítmico de la música. Sin embargo, “es importante el entender que el efecto de estimulación de la música no es resultado de un patrón rítmico aislado (como la sincopa, por ejemplo), un cambio distintivo en la melodía, o un sonido instrumental particular (como el saxofón, por ejemplo). El efecto de estimulación de la música es el resultado de la combinación de diversos factores” (ed. Al., 2010).

Creación de belleza 

Además de la intensificación, y la estimulación y autoridad, la música embellece lo que acompaña, sean palabras, mensajes, eventos o acciones. ¿Cuántos anuncios comerciales en TV son presentados sin música? ¿Cuántas bodas evitan tener marcha nupcial? ¿Cuántas madres prefieren dormir a sus bebes sin una canción de cuna? ¿Cuántos servicios de adoración a Dios se hacen sin música? Una de las razones principales para que, prácticamente, todo a nuestro alrededor tenga música es que esta hace de la experiencia una más bella. Y la belleza nos hace recordar mejor y hace que las asociaciones sean más fuertes. Sin bien es cierto que Satanás sabe presentarse de manera bella y seductora, y que debemos tener cuidado de sus ataques; también es cierto que la música que glorifica a Dios tiene belleza y por lo tanto nos puede agradar y la podemos disfrutar.

¿Cómo actúan las asociaciones?

Tal vez, ya tengas claro cómo funcionan las asociaciones y el alcance de estas en nuestro desempeño diario. Sin embargo, me gustaría que detalláramos una vez más el proceso para que las dudas sean disipadas. He creado un diagrama que indica los pasos generales por los que pasamos en el desarrollo de una asociación. Es necesario aclarar que una superposición podría darse entre los pasos, pero los estaremos separando con el fin de entenderlos mejor (el diagrama está al inicio del artículo).

Estímulo inicial: Se refiere a cualquier estimulo, en cualquier momento. En este caso nos referimos a una música en particular.

Relación con elementos: Nuestro cerebro ‘memorizará’ no solo el estimulo pero también las características únicas de la situación o contexto en el que el estimulo se da. Es decir: objetos, personas, pensamientos, emociones, acciones, ambiente, etc.

Establecimiento de cogniciones: La persona establecerá ideas con respecto a el estimulo y a los elementos que fueron relacionados con el estimulo. Estas ideas podrían ser o no irracionales, y dependerán en gran manera de la visión de mundo del individuo y de su herencia social. Por ejemplo, una mujer maltratada podría desarrollar ansiedad cada vez que se acerca la hora en que su esposo llega a la casa, aunque este no la maltrate todos los días; o aun peor, la mujer podría estar ansiosa a la misma hora aunque ya no este viviendo con el esposo y este no tenga acceso a ella, todo por haber desarrollado la idea de que esa hora especifica es la hora del dolor.

Repetición del estimulo: La repetición es necesaria dependiendo de la intensidad del evento o de los elementos alrededor del evento. Las experiencias extremas o más intensas, buenas o malas, tienden a quedarse plasmadas más fácilmente.

Relación con elementos ausentes: Cuando el estimulo se repite, el individuo podría relacionarlo con los elementos que estuvieron presentes la primera vez, aunque estos no estén presentes en esta repetición del estimulo. Como en el ejemplo del inicio, la canción romántica que me recuerda ese momento con esa persona especial y me causa maripositas en el estomago.

Interpretación y generalización: Una vez el estimulo se repite varias veces (la cantidad dependerá de la intensidad), el individuo generará conclusiones y en muchas ocasiones las generalizará. En el ejemplo de la mujer, ella podría concluir: ‘yo me merezco lo que esta pasando’, ‘ese es el rol de la mujer’, ‘jamás saldré de esto’. Y podría generalizar: ‘todos los hombres son iguales’, ‘las mujeres de mi familia nacimos para ser tratadas así’. En el ejemplo de la música, el individuo podría concluir: ‘la música clásica es para intelectuales’, ‘la música suave hipnotiza’, ‘si se parece a lo que escuche antes de ser cristiano, cuando estaba mal, es porque también es malo’, ‘si me hace sentir emocionado es mala, porque cuando compartía con amigos no cristianos también me sentía así’. O peor aun, llegamos a un punto en el que interpretamos la Biblia para que apoye nuestro pensar o conclusión, y no para que ella nos hable al corazón.

Ausencia de estímulo: El estímulo desaparecerá, y luego regresará.

Como hemos visto hasta ahora, en los diferentes ejemplos que hemos ofrecido, el significado que un individuo le da a una experiencia, estimulo, objeto o, en este caso, selección musical dependerá de las asociaciones personales que haya también establecido. Este significado puede ser completamente diferente o incluso completamente contrario al significado que otro individuo le da a la misma experiencia, estimulo, objeto o, en este caso, selección musical. Como adoradores responsables debemos procurar estar cada vez más consciente de esta dinámica en nuestras vidas, y aun más de los preconceptos que esto pueda levantar en nosotros.

La Biblia nos ofrece varios ejemplos de personas que actuaron en base a su experiencia personal y las asociaciones que habían prestablecido durante sus vidas. Mencionemos uno brevemente: Juan 1:46 dice “Dijo Natanael: ¿Acaso de Nazaret puede salir algo bueno? Felipe le contestó: Ven y compruébalo”. Natanael era de Caná de Galilea, pequeña villa que estuvo localizada a unas 5 millas o unas dos horas caminando al Noreste de Nazaret, según la tradición. Tal vez, el origen de Natanael le había llevado a tener contacto y experiencias con nazarenos. No sabemos cómo habrán sido esas experiencias, pero el sarcasmo en su contestación nos hace pensar y concluir que tal vez no fueron las mejores. Vemos como unas asociaciones mal manejadas nos podrían llevar a desarrollar prejuicios que nos limiten en nuestro desarrollo espiritual. Este fue un ejemplo de interpretación en base a experiencias personales y no ha hechos actuales. ¡Gloria a Dios que la historia no terminó con un rechazo de parte de Natanael! Natanael respondió al llamado y ¡Jesús hizo el resto! El Deseado de Todas las Gentes pág. 114 lo describe así “Aunque presa de la duda y cediendo en algo al prejuicio, Natanael había venido con Cristo con un sincero deseo de oír la verdad, y ahora su deseo estaba satisfecho. Su fe supero a la de aquel que le había traído a Jesús. Respondió y dijo: ‘Rabí, tú eres el Hijo de Dios; tú eres el Rey de Israel’”.

Asociaciones colectivas

Un detalle interesante de las asociaciones es que también pueden ser colectivas o compartidas por un grupo de personas. “Grupos y comunidades comúnmente tienen un consenso sobre ciertas asociaciones que son formadas a través de experiencias comunales” (Doukhan, 2010). Este elemento debe ser seriamente considerado al momento de adorar en comunidad o como iglesia. Esto es parte de ser culturalmente competentes. Pablo lo entendió y lo expresó muy bien cuando escribió que se hizo “esclavo… judío… sometido a la ley… sin ley… débil… me hice todo para todos” (1 Cor. 9:19-23).

Ahora bien, ¿Hasta donde llega la flexibilidad? ¿Quiere decir que todo se vale? El mismo Pablo nos contesta en varias ocasiones; pero, mi favorita esta en el capitulo 2 de Colosenses. “Para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo, en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento”. Aun más, exhortó a la iglesia de Colosas, “mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo” (Colosenses 2:8). La iglesia de Colosas estaba siendo afectada por las presiones ejercidas de parte de paganos, griegos y judaizantes, los cuales les juzgaban por su nueva manera de proceder. Pablo les exhorta a caminar según Cristo y no según las ideas de las personas a su alrededor. Cuando permitimos que las asociaciones se conviertan en creencias, y las creencias en leyes entramos en querer imponer a otros nuestro actuar.

Un llamado a la libertad

Te exhorto en el nombre de Jesús… ¡vive una vida de Adoración a quien te da la vida! Identifica como tus pasadas experiencias y las asociaciones creadas están impactando tu vida hoy. Identifica si estas imponiendo tu pensar a la experiencia de otros. Pide al Señor que te ayude a re-significar esas experiencias y a encontrarte con Jesús cada día de una manera real. No te entretengas en la orilla, cuando Dios desea que navegues mar adentro.

Gamaliel Feliciano, nació en Alemania pero se crió en Puerto Rico. Estudió teologia en la Universidad Adventista de las Antillas en PR. Posee una maestría en psicología, completó sus estudios doctorales en Argosy University, en Washington DC y actualmente se prepara para defender su tesis doctoral. Actualmente es pastor para la Potomac Conference en Virginia, US. Dirige dos iglesias, una hispana bilingue y la otra sólo en español. Tiene experiencia en el área de salud mental en todos los niveles de cuidado, desde ambulatorio hasta cuidado intensivo. Posee licencia de psicólogo en Puerto Rico y de consejero profesional en EE.UU.  Casado, tiene dos hijas. Ama la música, toca bajo y guitarra y canta desde niño. 

Referencias

Biblia – Version Dios Habla Hoy
Clonninger, S. (2003). Teorias de la Personalidad. Pearson Education. US
Doukhan, L. (2010).  In tune with God. Review and Herald. Maryland, US.
Levitin, D. (2011). Why does music move us? Observer, 24 (10).
Kelly, G. (1955). The Psychology of personal constructs. Norton. NY, US.
Krumhansi, C. (2011). "Song recognition: Where culture and memory intersect". Observer, 24 (10).
White, E. (1955) El Deseado de Todas las Gentes. Pacific Press.

Texto y contexto, unidad indivisible


Texto y contexto, unidad indivisible 
Dr. Miguel Ángel Núñez

Para evitar el “texto prueba” es fundamental hablar siempre de “texto y contexto”. En síntesis, tiene que haber “conexión” entre texto y contexto, de otro modo no se lograr comprender adecuadamente el párrafo o sección que se desea analizar.

La palabra “contexto” es una expresión compuesta que viene del latín “con” (junto a) y de “textus” (tejido), eso significa que aplicado a un documento escrito se refiere a lo que está “tejido”, lo que implica un conjunto conectado, no una mera información sin relación al todo.

Un documento escrito es la suma de pasajes, que unidos, forman la totalidad del documento. Si se toma sus partes de manera aislada, lo que se produce es contrario a “conexión”.



Contexto inmediato

Está referido a las frases y sentencias anteriores y posteriores al texto que analizamos. Como en el original bíblico no existen capítulos ni versículos, en ocasiones, no podemos confiar en dicha división para aclarar correctamente el contexto.

Por ejemplo, la famosa frase “el varón es cabeza de la mujer” (Efesios 5:23), tan usada por quienes les gusta la utilización del texto prueba y que ha servido para justificar la subordinación de la mujer, no se refiere a dicha interpretación. Para entender correctamente el contexto inmediato es necesario ir más lejos del capítulo. En realidad, la idea que Pablo desarrolla viene desde el capítulo 4:17, cuando el apóstol se propone diferenciar la conducta de quienes son “gentiles” en Cristo y quienes son “gentiles” sin Jesús. Es en ese contraste donde debe ser entendido dicha frase. El apóstol contrasta la conducta de unos y otros, e invita que “se sometan unos a otros en reverencia a Cristo” (5:21). Pablo sabía que dicho pensamiento sería resistido por la comunidad griega de Éfeso, que estaban acostumbrados por tradición a tratar a las mujeres como seres sin valor en sí mismas, por lo tanto, luego de la declaración de ser “cabeza” de la mujer explica que es “como” Cristo lo es de la iglesia, que se entregó a ella, para santificarla y salvarla. Por lo tanto, el contexto claramente señala que los varones deben estar dispuestos a morir por sus esposas, no dice que deben “mandar” a las mujeres o tener “autoridad” sobre ellas, si ese fuera el caso, habría usado otra analogía más comprensible para los griegos.

Incluso la expresión “sujetas” que usa el texto, debe ser entendida en el sentido de “unión” y no “subordinación” como a menudo se la interpreta, porque de otro modo se introduce un sesgo en el contexto.

Contexto mediato

El contexto mediato está constituido por las secciones más remotas del texto. En algunos casos, con el libro entero, porque de otro modo, una frase queda desconectada de todo su sentido. Es el caso de la frase recurrente de Santiago 5:16 “confesaos unos a otros vuestros pecados y orad unos por otros para ser sanados”. En base a esta sentencia se anima a la confesión mutua de manera indiscriminada y a orar unos por otros por sanidad. Sin creer que el uso sea estrictamente un error, la cita, no está hablando estrictamente de eso. Está en un contexto mucho mayor, que sólo se entiende cuando se analiza la epístola completa. Santiago dirige su carta a una comunidad de creyentes divididos por reyertas que los tiene en posiciones enfrentados y con maltrato mutuo. Algunos de ellos son cristianos ricos que están abusando de otros cristianos pobres, quienes a su vez se desquitan utilizando su lengua de una manera también abusiva. Ambos grupos están enfrentados. A ellos, a los que tienen que “sanar” su enemistad y el pecado del “abuso mutuo” Santiago invita a que confiesen mutuamente sus pecados y que oren unos por otros por sanidad. En ese contexto, la cita se enriquece, y puede ser mejor aplicada en el sentido en el que el apóstol lo utilizó, es decir, para unir a bandos en pugna. Sacada de ese contexto, adquiere otro sentido.

Contexto histórico y cultural

Un elemento más sutil, y que a menudo no es entendido ni siquiera enseñado es la dependencia que tienen los textos del contexto histórico-cultural en el que están inmersos. Si ese factor no se comprende de manera adecuada, entonces, se le hace decir al texto lo que no dice.

Por ejemplo, para entender con claridad el texto de Efesios 5:23, que ya se ha leído, es preciso entender que en el contexto histórico del apóstol y en la ciudad de Éfeso en particular, y en el mundo griego en general, la mujer carecía de los derechos que gozaba, por ejemplo, la mujer romana. En dicho contexto, la invitación de Pablo a ser “cabezas” que se sacrifican, adquiere un carácter revolucionario que cambia todo el sentido tradicional de su momento.

En el segundo caso, la oración de unos por otros, se entiende como un factor de unidad y comunión en un contexto donde las relaciones están rotas por la riqueza y la pobreza. ¿Por qué es así? Porque simplemente en el mundo religioso al que se dirige Santiago la pobreza se considera maldición de Dios y la riqueza, bendición. En dicho contexto, maltratar al pobre no es visto como algo negativo porque la lógica es “si Dios lo hace, por qué yo no”. Al saber la historia, entonces, adquiere mucha importancia la invitación de Santiago a confesar mutuamente algo que el apóstol ve como pecado, en un contexto histórico cultural, donde la opinión es diferente.

Hay diccionarios, comentarios históricos y referencias a libros que reconstruyen el contexto, que permiten tener una idea aproximada del contexto al que se refieren los autores bíblicos.

Contexto lingüístico

Finalmente, el último elemento que es el menos consultado, y el que podría aclarar muchos puntos mal entendidos de la Escritura. La lengua siempre tiene un sentido en el contexto original, que pierde muchas de sus sutilezas y valor agregado en la traducción, mucho más cuando la traducción siempre es una interpretación.

Por ejemplo, en el versículo de Efesios 5:23 se usa la expresión griega “kephale”, que automáticamente es entendida con un sentido jerárquico, porque esa es la idea que nos ha llegado desde el pensamiento romano, que ha influenciado notablemente al mundo occidental. Sin embargo, la expresión en griego se relaciona con “fuente” (origen) o con su sentido metafórico “sacrificio” que es el que está expresado en su contexto. Si Pablo hubiese querido expresar autoridad habría usado una expresión como “argitelone” (principal) o “exousian” (de donde procede la expresión usía, que se usa en algunos lugares para referirse a los jueces), o alguna otra palabra. Kephale no tenía ese sentido.

En el caso del texto de Santiago 5:16 una expresión clave es la palabra “sanar” que no se refiere en el original a “salud física” sino a “salud espiritual”. Se usa la expresión que viene de “aiomai” y es el sentido más acorde con el contexto, donde es evidente que las relaciones están rotas, se han maltratado y necesitan ser “sanados” de sus heridas emocionales y espirituales producto de la actitud que han tenido.

Un diccionario o léxico griego o hebreo, sirve para aclarar el sentido de muchas expresiones, para de esa forma ser lo más fiel posible al pensamiento original del autor.

Conclusión

No se necesita ser teólogo o especialista para estudiar la Biblia con propiedad. Sin embargo, en ocasiones, especialmente en textos dudosos o que se prestan para más de una interpretación a partir de la traducción, consultar a expertos que han estudiado el contexto histórico-cultural y que conocen la lengua original en que fue escrito el libro, puede ayudar notablemente a tener una idea exacta o lo más aproximada posible a las intenciones originales del autor.

Texto y contexto no se pueden separar. Sin embargo, el contexto es más amplio que sólo los párrafos anteriores y posteriores del texto en análisis, tal como lo hemos mostrado. Es de esperar que como cristianos, que estamos deseosos de conocer la verdad acerca de Dios, seamos serios a la hora de estudiar la Palabra de Dios, para no hacerle decir a los autores inspirados lo que no quisieron expresar.

Textos anteriores:


Autor: Miguel Ángel Núñez (Chile). Filósofo, teólogo, educador y escritor. 
Ha escrito 60 libros de los cuales ya se han publicado 54. 
Escribe constantemente para publicaciones periódicas y sitios web

Historia del texto prueba


Historia del texto prueba 

Dr. Miguel Ángel Núñez

En su libro Pagan Christianity?: Exploring the Roots of Our Church Practices,[1] en el capítulo 11, Frank Viola y George Barna hacen una historia del llamado “texto prueba”.

El uso del texto prueba surgió alrededor del año 1590 cuando un grupo de reformadores, de origen escolástico, decidieron sistematizar las enseñanzas bíblicas utilizando una lógica aristotélica. La idea de fondo, que tenían estos personajes, era que las Escrituras son Palabra de Dios, lo cual es correcto, pero comenzaron a afirmar que cada parte de la Escritura es Palabra de Dios, en sí misma, “sin tomar en consideración el contenido” ni el contexto. Esta idea creo las condiciones para creer que si se toma un versículo bíblico o una parte de un verso, dicha frase u oración es correcta en sí misma y puede ser utilizada para comprobar una doctrina o práctica.



En el siglo XIX Juan Nelson Darby (1800-1882), sacerdote anglicano, elevó esta práctica a la categoría de arte, haciendo que cualquier idea pudiera ser “probada” con frases y oraciones de la Biblia tomadas fuera de contexto.

Esta práctica fue favorecida por la introducción de capítulos y versículos en la Biblia, lo que hizo perder de vista el concepto de totalidad. El año 1227 Stephen Langton (1150-1228), nombrado por el Papa como Arzobispo de Canterbury, introdujo la división de capítulos para el Nuevo Testamento. Luego, en el año 1551 (1503-1559) Roberto Stephanus (también conocido como Roberto Estienne o Robert Stephens), impresor francés, enumeró las secciones bíblicas en versículos, en muchos casos, de manera arbitraria, simplemente con el propósito de favorecer la memorización de secciones de la Biblia.

Sin embargo, lo que Langton y Stephanus hicieron fue crear las condiciones para que los cristianos se acerquen a la Biblia, como dirían Viola y Barna: con “las tijeras y la goma, recortando y pegando oraciones aisladas y desunidas de diferentes” secciones, “levantándolas de su escenario real y uniéndolas para construir doctrinas flotantes”. A esa compilación de ideas, frases y oraciones sueltas, se le suele llamar “Palabra de Dios”, cuando no es más que un “pegoteo” de frases aisladas de su contexto.

¿Qué efectos provoca esta forma de acercarse al texto bíblico?

  • Desconocer el contexto social e histórico que hay detrás de una determinada situación. Al hacer esto, cada frase aparece como aislada y no se logra entender plenamente, por no saber exactamente la situación que propicia dicha expresión. 
  • Utilizar la Biblia como una especie de manual que sirve para comprobar cualquier punto, sin consideración del contenido textual y amplio en el que dicha frase está ubicada. 
  • Dejar de estudiar la Biblia con propiedad, porque la mayoría se dedica a picar de un lugar a otro, uniendo pequeños fragmentos para “comprobar” su idea particular. 
La aparición de las “concordancias” sólo facilitó esta práctica. Se han hecho esfuerzos en los últimos tiempos para revertir esta tendencia con la publicación de Biblias sin división de versículos ni capítulos (o con los números muy pequeños que sean apenas perceptibles), o con la enseñanza de métodos más adecuados para estudiar la Escritura. Sin embargo, es difícil cambiar una práctica que se considera “correcta” en sí misma. Se llega al absurdo de considerar “bíblico” un estudio que es capaz de “pegar” la mayor cantidad posible de textos sobre un determinado tema, sin consideración de contenido ni contexto.

Ejemplos del mal uso

Viola y Barna menciona algunas prácticas habituales en el mundo cristiano como formas comunes de usar el texto prueba. En este sentido vale señalar que no importa cuán común o extendida esté una práctica eso no la convierte en correcta.

Versículos inspiradores
Es una costumbre extendida de una manera tan habitual, que cuesta ver el daño de dicha práctica. Una persona busca versículos que le gusten, que le resulten inspiradores y los resalta en la Biblia, los anota, los memoriza o los pega en sectores de la casa para verlos de manera habitual. Es lo que Juan Carlos Ortiz llama irónicamente “el quinto evangelio”,[2] es decir, el que me gusta a mí.

Un ejemplo es el conocido texto: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:13). No abra su Biblia, lo invito a repetir de memoria el versículo 12 y el 14, si usted es como la mayoría de los cristianos que conozco, simplemente no será capaz de hacerlo. Pues bien, al leer el texto en su contexto, cambia no sólo el sentido, sino su profundidad. Ahora, vaya a su Biblia y lea el contexto.

Promesas
Es otra forma típica de mal uso de la Biblia. Hay gente que se especializa en tomar las “promesas” de Dios. De hacer colecciones y tiene, casi siempre una “promesa” a flor de labio. El uso más común de estas “promesas” es reclamarle o incluso, exigirle a Dios su cumplimiento. Es lo que han hecho con maestría los teólogos de la llamada “teología de la prosperidad” en los últimos años.

Un ejemplo de este mal uso es el texto de Lucas 12:32: “No tengan miedo, mi rebaño pequeño, porque es la buena voluntad del Padre darles el Reino”. He escuchado sermones y visto este texto pegado en multitud de lugares, sin embargo, nadie cita el versículo siguiente que dice: “Vendan sus bienes y den a los pobres”. No lo veo ni subrayado ni en ninguna lista. El “no tengan miedo” está vinculado a no teman vender todo, regalarlo a los pobres y seguirme.

Mandatos
Otra manera común, buscar versículos donde se indique una determinada manera de hacer las cosas. Se dice que entre los fariseos habían más de 300 ordenanzas sólo de cómo guardar el sábado, la mayoría sacada de frases y oraciones inconexas. Lo mismo hacen algunos hoy, ponen pesadas cargas sobre otros, haciendo uso de textos de “reglas” que cumplir, muchas de ellas tomadas fuera de su contexto.

Un versículo muy citado, en el contexto de la exhortación a leer la Biblia es Juan 5:39, la mayoría de las versiones traduce “escudriñad”, pero el texto original no dice así, Jesús afirma, de manera irónica y a manera de reprensión “escudriñáis las Escrituras”, como una forma de reprenderlos diciendo que ellos escudriñan las Escrituras y no son capaces de ver en ellas al Mesías que está frente a ellos. En otras palabras, el texto no es una exhortación a estudiar, es una reprensión por “estudiar” y no ver. Toda una lección para el día de hoy.

Textos para resistir la tentación
Si visita cualquier librería cristiana, seguramente encontrará algún libro que le señala formas de asustar o resistir a Satanás. La manera común es citando versículos uno tras otro, como una especie de mantra hindú, evidentemente, hay en este uso una forma supersticiosa de usar la Biblia, cuando sería más útil leer y estudiar la Biblia en su contexto textual y cultural, para estar mejor preparado para las tentaciones que sin duda tendremos.

Probar doctrinas
En algunos grupos en particular, esta forma de usar la Biblia está tan extendida que no se logra comprender el daño que hace. Se buscan versículos o frases que “apoyen” determinada idea, y luego se utilizan para machacar o como dicen Viola y Barna, para “machetear a su oponente teológico en unos tirantes bíblicos”. Muchos cristianos actúan como si la mera recitación de versículos, al azar, descontextualizados, y sacados de su contexto cultural sirvieran para acallar a cualquier oponente y terminar la discusión sobre cualquier tema.

Un ejemplo es el uso corriente de Juan 8:32: “Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”. En dicho contexto se habla de “la verdad del sábado”, “la verdad del régimen pro salud” y un sin número de verdades y se cita este texto como refuerzo. Sin embargo, hay dos cosas que nadie se pregunta a la hora de leer: ¿Qué entiende Jesús por conocer? y, ¿a qué verdad se refiere? Es simplemente un análisis breve del contexto el que nos da la respuesta, el texto está hablando de Jesús como sinónimo de verdad, y el conocer el mantener una relación personal con él, que nos libre del pecado, el mismo que los interlocutores judíos de Jesucristo en ese momento no están viendo.

Textos para corrección o control
Otra forma, es hacer listas de textos que sirvan para controlar o corregir a otros. Se elige un tema de corrección, y luego, se pegan todos los textos que sirvan para ese fin. Aparenta “erudición”, cuando no es más que citas sacadas de su contexto y pegadas de una manera arbitraria para hacerle decir a la Escritura lo que evidentemente, no dice.

Por ejemplo, se suele usar el texto de 1 Timoteo 5:20: “A los que continúan en pecado, repréndelos en presencia de todos para que los demás tengan temor de pecar”. Basado en este texto algunos se sienten con derecho a “reprender” públicamente a quienes cometen errores. El texto es parte de una sección donde Pablo está instruyendo sobre los “obispos” o “presbíteros”, que eran los dirigentes de la iglesia. En ese contexto, señala el cuidado que se debe tener y afirma de manera categórica en el texto 19 que cualquier acusación debe estar respaldada por al menos “dos o tres testigos” (esto como eco de lo que señala Deuteronomio 19:15, también lo menciona en 2 Corintios 13:1). Ahora bien, el concepto “reprensión pública” no tiene que ver con acusación, humillación, ni nada que se le parezca, sino con redención. El público al que se refiere, es la congregación de los santos (en este caso la iglesia de Creta, que ministraba Timoteo), que están buscando, precisamente, la redención del líder, en ningún caso su hundimiento ni escarnio, por eso que insta en el versículo siguiente a que esto se realice “sin prejuicios ni favoritismos”. Lo que implica que toda reprensión debe ser hecha con imparcialidad y amor y con el propósito de restauración. ¡Cuánto daño se ha hecho con el mal uso de este texto!

Predicación
La típica predicación “texto prueba” es cuando un predicador toma una frase, una palabra o una sentencia, y elabora toda una argumentación carente de contexto, y a la cual le adiciona una serie de ideas propias de sus propios prejuicios, preconceptos o estereotipos. Otra modalidad, es el llamado “sermón temático”, que consiste en elegir un determinado tema y luego juntar todos los versículos que contengan una frase, una idea, o una sentencia que de algún modo apoye el tema en cuestión y de esa forma “dar la impresión” de guía temática bíblica, cuando no es más que un “rejunte” de textos tomados, a menudo, fuera de su contexto.

En el próximo artículo mostraremos el impacto que ha tenido esta forma errónea de utilizar la Biblia en algunos temas específicos.


Autor: Miguel Ángel Núñez (Chile). Filósofo, teólogo, educador y escritor. 
Ha escrito 60 libros de los cuales ya se han publicado 54. 
Escribe constantemente para publicaciones periódicas y sitios web

[1] Carol Stream, Ill.: Tyndale House Publishers, 2008.
[2] El discípulo (Buenos Aires: Editorial Peniel, 2007), 16.

El peligro del texto prueba



El peligro del texto prueba

Dr. Miguel Ángel Núñez 

El texto prueba es uno de los “métodos” más utilizados por los cristianos para “exponer” la Escritura. Muchos no se dan cuenta es que sólo acomodan sus ideas buscando frases, citas y versículos que de algún modo refuercen sus propios prejuicios, conceptos o estereotipos.



Algunos ejemplos ilustrativos
  • Le escuché a un joven decir que había tenido que ir súper rápido a hacer una diligencia, y “tuvo” que pasar una luz roja y casi choca con otro vehículo, pero, que “Dios lo había cuidado”. La esposa le respondió: “Dios nos cuida, pero hay que tener cuidado de no abusar de su providencia”. 
  • En Virginia, EE.UU., en mayo de 2012, un pastor evangélico quiso probar la validez del texto de Salmo 91:13-14: “aplastarás al león y a la víbora; pisarás fieras y serpientes, y nada te pasará”, el hombre de nombre Mack Wolford, de 44 años fue mordido por una serpiente cascabel que tenía en sus manos y un poco más tarde murió. Lo dramático del caso es que su padre había muerto de la misma manera, intentando probar la validez del texto bíblico. 
  • En Wisconsin, también en EE.UU., una pareja dejó morir a su hija de seis años, mientras ellos y otras personas oraban por la niña. Sin embargo, la pequeña no podía hablar, caminar o beber líquidos debido a su debilidad, pero ni aún los sollozos de la niña los impulsó a llevarla a un hospital. Los médicos que la atendieron post mortem señalaron que habría sobrevivido si tan solo se la hubiera hidratado adecuadamente. Los padres creían firmemente en el versículo que dice: “La oración de fe sanará al enfermo y el Señor lo levantará” (Santiago 5:15). Ambos fueron sentenciados a la cárcel por homicidio culposo. 
  • El siguiente ejemplo, es “bíblico”, lo utiliza el mismo Satanás en la conversación con Jesús y el argumento es que debe lanzarse del edificio porque la Escritura dice: “Ordenará a sus ángeles que te guarden con cuidado; te sostendrán en sus manos, para que no tropiece tu pie con piedra alguna” (Lucas 4:10-11). 
Los cuatro casos son reales. En el primero, supuestamente Dios protegió al imprudente que va rápido a hacer una diligencia y pasa una luz roja; en el segundo, el orgullo finalmente mató a ese pastor, (él se había olvidado que las serpientes no saben leer). En el tercer caso, hay una crueldad que raya en el fanatismo, ni aún el dolor de su hija los convenció que la oración no era suficiente. El caso más enigmático es el cuarto.

La cita es utilizada por el mismo Satanás. En ninguna otra ocasión el diablo cita las Escrituras, más que en las “tentaciones” de Jesús. Aparentemente está actuando correctamente al citar la Biblia de la manera en que lo hace, pero Jesús no cae en su juego.

Lo que en realidad hace Satanás es intentar manipular a Jesús con la misma Escritura, utilizando de tal forma la Biblia presentando un argumento aparentemente persuasivo, pero falaz en su base argumentativa, una forma muy sutil, y efectiva, de usar los escritos bíblicos para personas que no leen con cuidado, pero Jesús no entró en ese camino. Como dice el especialista en poesía hebrea Luis Alonso Schokel: “El diablo pretende deformar la confianza en presunción y temeridad e intenta hacer que Jesús, en vez de apoyarse en la promesa de DIOS, se aproveche de ella para una exhibición espectacular”.[1]

El problema del texto prueba

El problema del texto prueba se basa en un concepto, que también es bíblico, pero está mal utilizado. “Toda la Escritura es inspirada por Dios” (1 Timoteo 3:16). En la mente de quienes mal usan los textos de la Biblia, sostienen y creen que cada palabra de la Escritura, no importa en qué contexto histórico o cultural esté, es “inspirada” por Dios, no obstante, en sus mentes, hay dos problemas, uno entender la inspiración como “dictado” de Dios y por otro lado, creer que el contexto no tiene importancia.

Sin embargo, ningún texto por sí mismo tiene la verdad completa de un tema. Arrancar textos de su contexto, es suponer que la frase, palabra o cita que se usa, no depende de su contexto para que tenga sentido. En cierto modo, el texto prueba anula todo análisis reflexivo. Con la Biblia, usando el texto prueba, se podría “probar” cualquier cosa tal como se ha hecho en muchas ocasiones para “probar” la esclavitud, la pena de muerte, la subordinación de la mujer, el golpear a los hijos, la guerra “justa”, etc.

El Salmo 91

¿Cómo entender las palabras del Salmo 91, por ejemplo, en el uso que le ha dado el pastor que ha muerto al actuar irresponsablemente permitiendo que una serpiente cascabel lo muerda? ¿Eso es lo que pretende Dios? ¿Qué probemos nuestra fe al grado de hacer una temeridad así?

El Salmo 91, que suele ser usado a menudo como una especie de amuleto supersticioso (por eso en muchas casas está la Biblia abierta precisamente en ese capítulo), fue escrito por Moisés (en la tradición judía un salmo sin autor, como es el caso de este salmo, es atribuido al autor del salmo anterior). Según Schokel el salmo tiene una estructura litúrgica y se lo usaba en contextos de culto.[2] Por su parte Hans-Joachim Kraus sugiere que el salmo más bien se sitúa en el orden de la llamada “poesía didáctica” o sapiencial,[3] lo que denota, una vez más, la dificultad de interpretar textos y el peligro, por ende, de citar fuera de contexto como texto prueba.

Hay que tener cuidado de entender el salmo de manera absoluta y literalista, porque de otro modo nos enfrentaríamos a un problema al observar que en otras secciones de la Biblia se presenta que aún los justos e inocentes también sufren (Salmo 44:24; 55:3). La promesa de Dios, es que estará con nosotros en los “valles tenebrosos” (Salmo 23:4), no dice, que no permitirá que pasemos por ellos. Como diría John Stott, los creyentes saben que “cualesquiera que sean las circunstancias, están seguros en el amor de Dios”.[4]

El modelo de Jesús

Jesús contesta con otro escrito está, pero no tomándolo fuera de contexto, sino situándolo en el contexto global de toda la Escritura (en este caso, del Antiguo Testamento). Eso implica, que un texto sólo, desconectado de su contexto, no contiene la verdad bíblica. Es la Biblia toda, en sus textos adecuadamente puestos en su contexto, la que revela la verdad de Dios.

Una verdad bíblica no se construye citando versículos y frases aisladas de su contexto. Los cristianos son, en su mayoría, campeones de la cita de frases desconectadas de su contexto. Oraciones que suenan lindas y hasta inspiradoras, pero que al sacarlas de su contexto terminan haciendo más mal que bien. En el fondo, el texto prueba, se convierte en una manera sutil de distorsionar la Escritura.

Conclusión


Debe ser por eso que muchos investigadores y estudiosos, cuando se encuentran con autores cristianos que sufren de esta tendencia a citar interminables listas de versículos, cuando van a los textos y comprenden que están fuera de su contexto, entonces, se confunden y tienden a rechazar precisamente a la Escritura y considerar a los cristianos como especie de charlatanes “ilustrados”, porque aparentemente saben, pero en realidad, sólo citan textos y frases sin sentido en su contexto.

Dios es un Dios de amor, sin embargo, hay elementos misteriosos que no alcanzamos a comprender porque en ocasiones, por más que se ore o se confíe, igualmente muchos cristianos padecen sufrimientos y tragedias. En otras ocasiones, Dios libra a algunos de situaciones fortuitas pero en otras no. ¿Cómo explicar eso? Con el texto prueba no se puede, al contrario, provoca más confusión. Como me decía alguien que perdió a su esposa en un accidente: “¿Y ahora? ¿Dónde está eso de que ‘el ángel de Jehová acampa alrededor’?”… ¿Cómo le respondes a esa persona, en ese momento que su texto favorito está mal entendido y mal usado? Los versículos de la Biblia, especialmente los que se refieren a prosperidad, salud, protección y plenitud, no son “cheques en blanco” (usando una frase de los teólogos de la prosperidad) que se puedan cobrar cuando a uno se le dé la gana. Es necesario leer el contexto, librarnos de la presunción, cuidarnos de las culebras, evitar pasar con luz roja, ir al médico cuando es necesario, cuidar a los hijos, porque por mucha convicción que tengamos en los versículos que están en la punta de la lengua para ser “citados” de acuerdo a la ocasión, eso no evitará, el avance del mal ni los actos temerarios ni las consecuencias del pecado.

Siguiente artículo: Historia del texto prueba

Autor: Miguel Ángel Núñez (Chile). Filósofo, teólogo, educador y escritor. 
Ha escrito 60 libros de los cuales ya se han publicado 54. 
Escribe constantemente para publicaciones periódicas y sitios web


[1] Luis Alonso Schokel y Cecilia Carniti, Salmos II (Estella, Navarra: Editorial Verbo Divino, 1996 ), 1187.
[2] Ibid, 1186.
[3] Hans-Joachim Kraus, Los Salmos: 60-150 (trad. Constantíno Ruíz-Garrido; Salamanca: Ediciones Sígueme, 1995), 2:
[4] John R. W. Stott, Favourite Psalms: Growing Closer to God (Grand Rapids: Baker, 2003), 73–74.

Una iglesia para todos



Una iglesia para todos
Edwin Gabriel Vargas

Pablo escribio:
Aunque soy libre respecto a todos, de todos me he hecho esclavo para ganar a tantos como sea posible. Entre los judíos me volví judío, a fin de ganarlos a ellos. Entre los que viven bajo la ley me volví como los que están sometidos a ella (aunque yo mismo no vivo bajo la ley), a fin de ganar a éstos. Entre los que no tienen la ley me volví como los que están sin ley (aunque no estoy libre de la ley de Dios sino comprometido con la ley de Cristo), a fin de ganar a los que están sin ley. Entre los débiles me hice débil, a fin de ganar a los débiles. Me hice todo para todos, a fin de salvar a algunos por todos los medios posibles. Todo esto lo hago por causa del evangelio, para participar de sus frutos (1 Corintios 9:19-23 NVI).



¿Qué quiso decir el apóstol cuando dijo: “Me hice todo para todos, a fin de salvar a algunos por todos los medios posibles”? Este pasaje bíblico ha resultado ser controversial para algunos en la Iglesia. Pareciera una declaración evangelística un tanto extrema. ¿Acaso el apóstol Pablo no tenía límites? ¿Será posible llegar a ser “todo para todos”? ¿En qué manera se hizo Pablo como los Judíos, o como los que estaban bajo la ley, o los que no estaban bajo la ley, y que tal de aquellos a los cuales el llama débiles? ¿Cuales son los ejemplos bíblicos en los que podemos ver y entender lo que Pablo afirma en estos versículos?

Dentro de nuestra iglesia tantos los hermanos que se consideran conservadores como los que se consideran liberales tienden a interpretar estos versículos de maneras distintas. Los liberales a menudo utilizan estos versículos para afirmar el que se pueden utilizar métodos, formas y estilos diferentes para alcanzar diferentes personas. Como es de esperar este argumento no satisface al grupo conservador. Estoy seguro que usted puede imaginarse a mas de uno diciendo: “Pero un momento, deben haber limites claros y específicos. No podemos mezclar lo santo con lo profano con el pretexto de salvar al mundo”. Quizás usted se puede identificar con una de las dos posiciones. Pero, ¿quien tiene la razón? ¿Será que este pasaje le estará dando libertad a la iglesia de utilizar métodos distintos a los que esta acostumbrada a utilizar? En este artículo trataremos de mirar el texto bíblico y dejar que sea el texto y el contexto nos ayuden a contestar estas importantes preguntas.

Contexto

Para poder entender el tren de pensamiento de Pablo en el 1 Corintios 9:19-23 debemos examinar el contexto en el cual Pablo está escribiendo. Los versículos 19-23 son parte de un contexto mayor que parte en 1 Corintios 8-11. El apóstol Pablo contesta una pregunta que el mismo había levantado en el capitulo 9 donde el comienza diciendo: “¿No soy libre? ¿No soy apóstol?”. Pablo contesta su pregunta en el versículo 19 diciendo: “Aunque soy libre..”.

Günther Bornkamm habla acerca de esta libertad de la cual Pablo escribe, diciendo: “La libertad aquí no se trata de un derecho que Pablo reclama sino del renunciamiento del derecho propio por el bien del prójimo”.[1] Esta libertad contrasta con el libertinaje que el liderazgo corrompido de la iglesia de los Corintios estaba enseñando.

Una de las características mas dramáticas de la libertad de la cual Pablo se esta refiriendo es que la libertad que el ejercía en su ministerio era una libertad que unía a la Iglesia mientras la “libertad” que enseñaban los falsos maestros de la Iglesia de Corintios dividía y separaba a la iglesia. Uno de los temas predominantes del apóstol Pablo en la carta de los Corintios es su énfasis del amor por encima de cualquier don inclusive del “conocimiento” del cual muchos líderes de iglesia de Corintios se jactaban. Pablo les quería hacer saber a los Corintios que el renunciaba por amor a ellos a sus derechos como apóstol con tal de “salvar a algunos por todos los medios posibles”. La libertad de la cual habla Pablo y que le permite ser como judío, o como el que no tiene ley, etc. es una libertad que utilizaba para unir a las personas a Cristo y por ende unas a otras. En 1 Corintios 9:19-23 Pablo procede a explicar hasta donde el fue capaz de llegar para alcanzar a otros con el Evangelio.

El tema central de 1 Corintios 9:19-23

En los versículos 19-23 el tema central lo es el ganar (κερδάνω) o el salvar (σώσω) “algunos por todos los medios posibles”. Esta frase es utilizada 6 veces en estos versículos.
Aunque soy libre respecto a todos, de todos me he hecho esclavo para ganar a tantos como sea posible. Entre los judíos me volví judío, a fin de ganarlos a ellos. Entre los que viven bajo la ley me volví como los que están sometidos a ella (aunque yo mismo no vivo bajo la ley), a fin de ganar a éstos. Entre los que no tienen la ley me volví como los que están sin ley (aunque no estoy libre de la ley de Dios sino comprometido con la ley de Cristo), a fin de ganar a los que están sin ley. Entre los débiles me hice débil, a fin de ganar a los débiles. Me hice todo para todos, a fin de salvar a algunos por todos los medios posibles. Todo esto lo hago por causa del evangelio, para participar de sus frutos” (1 Corintios 9:19-23 NVI).
Pablo hace énfasis en dejar claro cual es su misión, “ganar” y “salvar” a tantos como fuera posible. Pablo estaba comprometido a alcanzar a grupos específicos con que existían en su entorno y con los cuales estaba familiarizado.

El primer grupo que Pablo menciona lo son los judíos. Pablo dice: “Entre los Judíos me volví judío, a fin de ganarlos a ellos”. ¿Que quiso decir Pablo con esto? ¿Si Pablo ya era judío de nacimiento, como es posible que se volviera como los judíos? Cuando el apóstol fue llamado por Jesucristo de camino a Damasco, Pablo pasó de ser Saulo de Tarso el fariseo, a Pablo el apóstol. Al entender el sacrificio de Cristo en la cruz, comprendió que las leyes y las reglas ceremoniales que practicaba como fariseo no eran necesarias para su salvación y por lo tanto dejo de practicarlas. F. W. Grosheide en su comentario de 1 Corintios dice que aunque Pablo afirmaba que estaba libre de las leyes ceremoniales de los judíos, Pablo no consideraba como pecado observar estas leyes siempre y cuando no se entendieran las mismas como método para obtener la justificación.[2]

Pablo fue flexible con los Judíos asegurándose que no hubiese ningún obstáculo para el poder predicar el Evangelio efectivamente. En Hechos 16:3 Pablo fue al extremo de circuncidar a Timoteo a causa de los Judíos que estaban en Jerusalén a pesar de que Pablo estaba bien claro en su posición en cuanto a la circuncisión y el valor de la misma. Pablo en 1 Corintios 7:19 escribe lo siguiente acerca de la circuncisión: “Para nada cuenta estar o no estar circuncidado; lo que importa es cumplir los mandatos de Dios”.

Es en este aspecto que Pablo claramente se volvió como judío para ganar a los judíos. Este es un gran ejemplo para la Iglesia hoy en cuanto a las prácticas, métodos y formas con las cuales se pueden alcanzar ciertos grupos de personas. Pablo y Timoteo fueron al extremo de participar de un ritual el cual había desplazado la gracia y el favor de Dios hacia su pueblo y lo había sustituido a una mera señal física. ¿Pero porque lo hicieron? ¿Acaso no estaba mezclando rebajando la santidad y la pureza del evangelio al acceder y participar de una ceremonia ritual caducada al someter a Timoteo al ritual de la circuncisión? ¿Estaba Pablo mezclando la verdad con la mentira? Claramente el argumento de Pablo es que esto fue necesario para poder alcanzar a los judíos. En otra ocasión Pablo se cortó el cabello de acuerdo a un voto Judío (Hechos 18:18) manteniendo la costumbre Judía con el objetivo de evitar problemas y obstáculos para predicar efectivamente el evangelio en esa comunidad (Hechos 21:20-16).[3]

A través de la Biblia vemos como Pablo se acomodaba a la situación en la cual se encontraba y según las personas que quería alcanzar pero de ninguna manera Pablo rebajaba los principios ni las verdades del Evangelio. En otra ocasión vemos a Pablo negándose a acomodarse a las demandas de los Judíos aun cuando estaba el apóstol Pedro de por medio (Gálatas 2:11-21). Pedro no quería comer con los gentiles cuando estaba en la presencia de los Judaizantes. ¿Por que Pablo reprobó tan enfáticamente la conducta de Pedro en esta ocasión? Al parecer en esta ocasión los Judaizantes estaban poniendo en peligro la verdad fundamental del evangelio en cuanto a la salvación. Pedro, al acceder a las demandas de los Judaizantes les estaba enseñando a todos que las obras eran necesarias para obtener la salvación. Por esta razón Pablo no tuvo ningún problema en corregir a Pedro y a los Judaizantes que estaban poniendo en peligro el entendimiento correcto de que la salvación es únicamente un regalo de Dios por medio de la gracia. Esto nos enseña que Pablo claramente tenía límites en cuanto a su enseñanza de volverse “todos para alcanzar a todos”.

La Iglesia nunca debe comprometer el mensaje de salvación que Cristo nos ha encomendado, ya sea por tradiciones observadas por los conservadores o por nuevas prácticas de los liberales. Una lección importante que podemos aprender de este relato bíblico lo es que las practicas, formas y métodos en las cuales se comunican el evangelio cambian, pero el mensaje y los principios del evangelio no cambian. Algunos pretenden decir que como Dios no cambia, los métodos, practicas y formas tampoco deben cambiar, pero esto no es lo que enseña la Biblia. Podemos ver claramente a través de toda la Biblia que Dios constantemente cambió la manera en la cual se comunicó con el ser humano. Hebreos 1:1-2 dice:
“Dios, que muchas veces y de varias maneras habló a nuestros antepasados en otras épocas por medio de los profetas, en estos días finales nos ha hablado por medio de su Hijo”.

A pesar de que Dios ha utilizado muchas maneras para hablarles a sus hijos el mensaje siempre ha sido el mismo. Por lo tanto no debemos tenerle miedo al cambio de las formas y los métodos de presentar el evangelio mientras el mensaje sea el mismo. Es importante notar que Pablo esta bien claro cuales son los limites. Pablo jamás hubiese dicho que para ganar a los ladrones se hizo ladrón, o que para ganar a los adúlteros se hizo adultero. Claro que no, de ninguna manera. Pablo se declara “comprometido con la ley de Cristo”, y obviamente la ley de Cristo incluye los diez mandamientos.

Pablo se refiere a otro grupo conocido como los “que están bajo la ley”. La mayoría de los eruditos en el tema están de acuerdo en que Pablo esta haciendo referencia a los Gentiles que se han convertido al Judaísmo, aceptando los requerimientos de la ley Mosaica. Este segundo grupo de personas es bastante parecido al primer grupo pero no son exactamente iguales y Pablo se asegura de incluirlos porque esta categoría de persona es parte de la iglesia de Corinto a la cual el le escribe. Esta distinción que hace Pablo es relevante para nosotros hoy. Podemos pertenecer a una misma iglesia mundial y creer en las mismas doctrinas, pero somos diferentes. Estas diferencias pueden ser de índole de raza, cultura, esferas sociales y o económicas. A la hora de ministrar Pablo tomaba todas esas diferencias en cuenta y se acomodabas a ellas para poder presentar el evangelio efectivamente sin comprometer los principios eternos del evangelio.

Pablo menciona un tercer grupo y los describe como “aquellos que no tienen ley”. Cuando contrastamos a este tercer grupo con los dos anteriores nos podemos dar cuenta de que Pablo se refiere a los gentiles que no se han convertido ni al Judaísmo ni al Cristianismo y por lo tanto “no tienen ley”. En el relato bíblico encontramos ocasiones en las cuales Pablo se “volvió como los que no tienen ley”. En Hechos 17:23 Pablo en una ciudad predominante Griega Pablo hizo uso del idioma, filosofía y la literatura propia de la religión pagana de la región para explicar el Evangelio y al verdadero Dios. Interesantemente hoy en día algunos hermanos se escandalizan al ver que algunos utilizan métodos que no fueron creados dentro del cristianismo para alcanzar a otros, sin embargo desde el Siglo I podemos ver como el cristianismo se valió de diversos métodos para comunicar el Evangelio efectivamente. Algunos cristianos tienden a tomar líneas puritanas donde todo lo que es creado fuera del cristianismo es del mundo y por lo tanto es malo. Un ejemplo de extremo de esta línea de pensamiento dentro del cristianismo lo son los Amish donde se han recluido ellos mismos del “mundo” con tal de permanecer “puros”. Ciertamente estos hermanos se les hace difícil ver la distinción entre métodos amorales y métodos morales lo que nos trae al último grupo al cual Pablo enumera.

Pablo hace referencia a un ultimo grupo al cual él llama “los débiles”. La mayoría de los comentaristas concuerdan en que este grupo de “los débiles” son los mismos a los cuales Pablo hace referencia en 1 Corintios 8 donde la palabra débil (ἀσθενὴς) es utilizada 5 veces. Kenneth V. Neller trae a colación que esta palabra débil (κερδήσω) utilizada en los versículos 19-23 es un termino misiológico que no se desarrollo dentro de los círculos cristianos sino dentro de los círculos Judíos para aplicarlo a los esfuerzos proselitistas de los Judíos.[4] Larry Richards, por su parte, dice que esta palabra débil (ἀσθενὴς) utilizada para describir a los débiles en el versículo 22, se refiere al mismo grupo débil del capitulo 8 que describe a cristianos con consciencias débiles. Cuando estudiamos el capitulo 8 de Corintios podemos darnos cuenta como Pablo se volvió “como los débiles con tal de ganar a los débiles”. El concluye diciendo que si hay algo que el hace (en este caso comer comida sacrificada a ídolos) que se puede convertir en causa para hacer caer a su hermano el prefiere dejar de hacerlo, aunque no tenga nada de la malo el en si mismo. Pablo concluye 1 Corintios 8:13 diciendo: “Por lo tanto, si mi comida ocasiona la caída de mi hermano, no comeré carne jamás, para no hacerlo caer en pecado”.

Esta enseñanza del apóstol Pablo también es de suma importancia para nosotros hoy. Existen diversas prácticas y métodos utilizadas en la iglesia que aunque no tienen nada de malo en si mismas pueden ser ofensivas en las mentes de algunos hermanos los cuales Pablo llama “débiles”. Pablo aconseja que si son realmente ofensivas para algunos hermanos débiles es mejor que no se practiquen, no porque halla algo malo en si mismas, sino para no hacer caer al hermano. Esta enseñanza de Pablo demuestra un balance en los métodos que escogemos para evangelizar. Debe haber un respeto mutuo entre hermanos donde hagamos igual que Pablo, renunciamos a nuestra libertad o derechos para poder alcanzar al que todavía no conoce a Jesús o quizás tiene una fe nominal en el caso de los débiles.

Conclusión

En el versículo 23 Pablo da la razón para su comportamiento. Él dice: “Me hice todo para todos, a fin de salvar a algunos por todos los medios posibles. Todo esto lo hago por causa del evangelio, para participar de sus frutos”.

Pablo no ve la contextualización o acomodación del evangelio como una opción si no como parte del llamado de predicar el Evangelio mismo. Esto constituye una valiosa lección para la iglesia contemporánea. El “hacernos todo para todos” no es una opción sino un mandato, es la manera misma de compartir el Evangelio. Cristo es nuestro mayor ejemplo siendo que el mismo se hizo uno de nosotros sin participar de nuestros pecados para ganarnos. Jesús fue tentado como nosotros y sufrió como nosotros para poder salvarnos a nosotros. Pablo se identifica con Jesús al volverse como Judío, al volverse como los que están bajo la ley, al volverse como los que no tienen ley y como los débiles, para salvar a todos, por todos los medios posibles.

Al ser sinceros con nosotros mismos tenemos que admitir que estamos muy cómodos en nuestras iglesias. Compartimos mayormente con personas que piensan como nosotros, hablan como nosotros, y hacen las mismas cosas, de la misma manera que nosotros. Después de esto nos preguntamos ¿por que no se ha terminado de predicar el Evangelio a toda nación, raza, tribu y lengua? Pablo claramente se acomoda a la cultura y a la cosmovisión de las personas a su alrededor en los asuntos que no son de índole moral para comunicar efectivamente el evangelio.

En más de una ocasión Pablo utilizó las artes, el idioma, la poesía y hasta la filosofía para poder ministrar con las buenas nuevas del Evangelio. Pablo estaba dispuesto a sacrificar su libertad y sus derechos para poder alcanzar a los perdidos y como resultado la iglesia crecía y se unía con gran poder.[5] Hoy en día cientos de misioneros hacen lo mismo en diferentes países aprendiendo sobre la cultura, la cosmovisión, el arte y la política de muchos otros de países contar de poder ganar a todos. ¿Es posible volvernos como los Indues para ganarlos a ellos sin comprometer el evangelio? ¿Es posible volvernos como los Iraníes para ganarlos a ellos sin comprometer el evangelio? Pues ¡claro que si! ¡Pablo lo hizo de manera efectiva! ¿Entonces por que se nos hace tan difícil aplicar este ejemplo de Pablo a nuestras comunidades locales?

¿Cómo serían nuestras Iglesias si siguiéramos el ejemplo de Pablo y comunicáramos el Evangelio a las personas que están a nuestro alrededor que son diferentes a nosotros de manera que pudiesen entender? Hoy en día pareciera que a muchas iglesias se le ha hecho difícil no solo comunicar el Evangelio a personas de distintas cosmovisiones y persuasiones religiosas sino que se le dificulta aun comunicar el Evangelio a su propia generación joven debido a que los métodos y tradiciones han adquirido un grado de rigidez “santa” y “canónica” que no les permite acomodarse y contextualizarse a su propia nueva generación. Muchas iglesias han preferido cerrar sus puertas y dejar de existir antes de cambiar sus métodos y formas tan veneradas. El miedo existente en este tipo de iglesia es el no mezclar lo “santo con lo profano”. Aunque la intención puede ser muy buena, está basada en el temor y no en el ejemplo que nos da las Sagradas Escrituras. Si seguimos el ejemplo del apóstol Pablo no tenemos nada que temer. Pablo nunca mezclo lo “santo con lo profano” sino que hizo una clara distinción entre los principios del evangelio y los mantuvo siempre, pero cuando se trataba de cosas amorales como ciertas tradiciones, poesía o herramientas de retórica, Pablo las utilizó todas para ganar a tanto a los Judíos, gentiles, paganos y a los débiles. Pablo no solo nos da el ejemplo sino que nos da un mandato cuando dice en 1 Corintios 11:1: “Imítenme a mí, como yo imito a Cristo”.

Esta no es una estrategia opcional que quizás deba o no adoptarse par ganar a las personas a nuestro alrededor, sino que es la manera en la cual el evangelio funciona. Este concepto es descrito por la sierva de Dios cuando dice: “Sólo el método de Cristo será el que dará éxito para llegar a la gente. El Salvador trataba con los hombres como quien deseaba hacerles bien. Les mostraba simpatía, atendía a sus necesidades y se ganaba su confianza. Entonces les decía: ‘Seguidme’”.[6]

El Salvador trataba con los hombres, los entendía, hablaba su idioma, comía con ellos, les hablaba en su idioma y les mostraba simpatía atendiendo sus necesidades y ganando su confianza. ¡Imagínense Un Dios santo completamente encarnado en nuestra humanidad! Esto conlleva contextualización en el mayor de los grados porque Dios se hizo hombre “no queriendo que nadie se pierda sino que tengan vida eterna”.

A la luz del estudio de 1 Corintios 9:19-23 podemos entender que la iglesia necesita diversidad de métodos y prácticas porque vivimos en un mundo muy diverso. Vemos que Pablo contextualizó el Evangelio con mucho éxito y que esto nunca significo comprometer la pureza del mismo. Craig Blomberg dice que es muy difícil el querer justificar patrones de evangelismo prescritos, las mismas estrategias, las mismas manera pre-empacadas de conectar con todas las personas con quien queremos compartir el Evangelio.[7]

Pablo dice que él se “volvió todo para todos” por causa del evangelio, para participar de sus frutos”. ¿Será posible que nosotros participemos de los frutos del Evangelio sin volvernos “todo para todos”?

En el contexto mas amplio Pablo concluye que debemos vivir el cristianismo no centrados en nosotros mismos sino buscando el beneficio de otros. Pablo dice en 1 Corintios 10:24-30: “Que nadie busque sus propios intereses sino los del prójimo”.

Sería bueno que nos preguntáramos: ¿Estamos individualmente y como Iglesia buscando de todo corazón el beneficio de los demás, o estamos buscando nuestra comodidad? La esclavitud auto-impuesta de Pablo consistía en traer a todos cuanto les fuera posible, creyente o no creyente, más cerca de Jesús. Al hacer esto Pablo no asumía que todos los aspectos de las culturas que le rodeaban era malos en si mismos sino que utilizaba los aspectos culturales de las personas a su alrededor como un método autentico de presentar el Evangelio, convirtiéndose “todo para todos”, de manera que el Cristianismo podía ser entendido y aceptado por aquellos a su alrededor sin comprometer la esencia del Evangelio.

Edwin Gabriel Vargas. (Puerto Rico, EE.UU.). Pastor en la Conferencia de Oregon. Está completando la Maestría en Divinidades. Especialista en liderazgo juvenil. Cantante y productor musical.
Referencias

[1]Günther Bornkamm, Paul (Minneapolis : Fortress Press, 1995), 174.

[2]F. W. Grosheide, Commentary on the first Epistle to the Corinthians the english text with introduction, exposition and notes (Grand Rapids, MI.: Eerdmans, 1972), 212.

[3]W. L. Richards, 1 Corinthians: The essentials and nonessentials of Christian living (Nampa, ID.: Pacific Press, 1997).

[4]Ibid.

[5]Bob Deffinbaugh, “When My Right may Be Wrong”, Retrieved ob June 1, 2012 from: http://bible.org/seriespage/when-right-may-be-wrong-1-cor-91-23

[6]Ellen G. de White, The Ministry of Healing (Mountain View, CA: Pacific Press, 1942), 144.

[7]Craig Blomberg, 1 Corinthians (Grand Rapids, MI.: Zondervan, 1994). 

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