Cuando la asociación y la alabanza se cruzan


Un nuevo refrán: Dime qué te provoca, y te diré con qué lo asocias

En muchas ocasiones personas me han preguntado: ¿Cuál es la relación que existe entre la memoria y las emociones? ¿Es verdad que podemos controlar lo que sentimos? ¿O son las emociones automáticas? ¿Por qué ciertos eventos, acciones u objetos son interpretados de diferentes maneras por diferentes personas? Te invito a tomar un minuto e imaginar estos escenarios: Caminar por el centro comercial y percibir esa fragancia que te hace recordar esa persona especial, y sentir de nuevo  mariposas en el estómago.


Cuando la asociación y la alabanza se cruzan 
Gamaliel Feliciano

Un nuevo refrán: Dime qué te provoca, y te diré con qué lo asocias

En muchas ocasiones personas me han preguntado: ¿Cuál es la relación que existe entre la memoria y las emociones? ¿Es verdad que podemos controlar lo que sentimos? ¿O son las emociones automáticas? ¿Por qué ciertos eventos, acciones u objetos son interpretados de diferentes maneras por diferentes personas? Te invito a tomar un minuto e imaginar estos escenarios: Caminar por el centro comercial y percibir esa fragancia que te hace recordar esa persona especial, y sentir de nuevo mariposas en el estómago. Llegar a la casa de la abuela y comer tu comida favorita, lo cual te recuerda cuando la comiste por primera vez durante la fiesta de tu cumpleaños, y sentirte feliz por como lo disfrutaron en familia. Encender la radio y escuchar esa canción romántica que una vez fue cantada en tu fiesta de bodas, y sonreír agradecido por los años que has vivido con tu pareja.

Nuestro cerebro esta constantemente trabajando, mejor que una computadora, para guardar la información vivida y traerla a la memoria inmediata en el momento en que sea necesario. Esa data es interpretada y guardada en base a nuestras primeras experiencias con el estimulo. Es decir, las experiencias vividas se combinan con los elementos presentes en esos momentos, como lugares, personas, objetos, olores, sabores, sensaciones, pensamientos, entre otros, para formar los recuerdos o las memorias. En los primeros ejemplos, las “relaciones” o “asociaciones” establecidas con el estimulo fueron positivas y generaron emociones también positivas, pero no siempre es así. Mi esposa, por ejemplo, no puede beber jugo de fresa y kiwi, no lo soporta, le provoca nauseas. ‘Pero, ¿Por qué?’ A lo mejor preguntas. ‘Pero si tiene un sabor tan bueno’, dirás. Te explico, cuando mi esposa era una adolescente tuvo que someterse a unos tratamientos médicos que le exigían tomar unos medicamentos de sabor amargo, y que le producían nauseas. ¿Con que debía tomarlos? Sí, acertaste! Con jugo de fresa y kiwi. Que interesante, ¿verdad? Te brindo otro ejemplo, la Dra. L. Doukhan, profesora de música de la Universidad de Andrews, narró como su hija, por años, no podía escuchar la pieza de música clásica de Mendelssohn (concierto de violín en Mi menor) sin sentir nauseas y malestar. La doctora narra como ellos acostumbraban escuchar la pieza mientras iban de camino a la playa por un camino que no estaba muy cuidado y hacia brincar el auto, causándole malestares cada vez que hacían el viaje. Esta asociación fue tan fuerte que cuando la hija escuchaba la pieza musical sentía los malestares, aunque no estuviera en un auto. Es interesante que esta pieza haya sido catalogada por muchos críticos como una de las piezas mas finas en su área.

Premisas para considerar

Para entender el funcionamiento de las asociaciones en el ser humano es importante identificar ciertas premisas que servirán de base para el estudio.

  1. Lo primero que debemos entender es que las asociaciones, principalmente, están basadas en la experiencia de cada persona de manera individual. Es decir, el mismo estimulo puede tener diversos significados para diversas personas. Según Doukhan (2010), “la formación de asociaciones es un proceso altamente subjetivo y debe ser cuidadosamente entendido y evaluado antes de que sea usado para establecer conclusiones universales”. 
  2. Las asociaciones no se limitan a las emociones o a las respuestas conductuales. El ser humano debe ser considerado como un ser integral. En nuestro desarrollo espiritual también hacemos asociaciones, de acuerdo a nuestras experiencias e interpretaciones de los estímulos. Siendo un niño, y cuando las amistades eran casi prioridad en mi vida, me aprendí el himno “En Cristo hallo amigo”, y aun hoy, sigue siendo mi himno favorito. Hace poco conversaba con un buen amigo que es mayor que yo y le compartí que ese era mi himno favorito. Él me dijo que el himno era bonito pero que a él no le “movía tanto”, refiriéndose a que otros himnos le impactaban más. ¿Esta mal mi amigo por pensar de esa manera? No, en lo absoluto. Obviamente, yo cuento con una asociación a ese himno muy significativa en mi desarrollo espiritual, mientras él tiene ese tipo de asociación con otros himnos. 
  3. La cultura y herencia social influyen significativamente en el desarrollo de los constructos personales (expectativas de vida) de un individuo, y a su vez, estos constructos influirán en el desarrollo de las asociaciones. “Así como el científico utiliza las teorías para planear observaciones, una persona recurre a los constructos personales para ‘predecir’ lo que sucederá en la vida” (Cloninger, 2003). La “cultura” a la que aquí hago referencia va mas allá de la nacionalidad o raza. En este contexto debemos estar conscientes de la posibilidad de subgrupos culturales dentro de una cultura mayor. Por ejemplo, no es lo mismo un joven Colombiano que vive en su país, a un joven de la misma edad, misma nacionalidad pero que creció fuera del país. “Mi experiencia musical también depende de quién soy, cuál es mi trasfondo, y que deseo o lo que me permito” (Doukhan, 2010). 
  4. Los constructos personales no siempre están correctos. Según Kelly (1955), creador de la Teoría de los constructos, la persona encontrará que las predicciones no son confirmadas por la experiencia y en ocasiones deberá revisar esos conceptos personales. Lo mismo aplica a las asociaciones. La flexibilidad de pensamiento es parte de la vida. Esta bien equivocarse. 
Asociaciones, ¿cómo funcionan?

Varias teorías psicológicas nos presentan ideas de como las asociaciones son formadas. No obstante, con el fin de encaminar el tema a la relación de las asociaciones, la alabanza y la música, estaré, principalmente, utilizando las ideas presentadas por la Dra. Doukhan en su libro “In Tune with God”. La Dra. Doukhan es profesora de música en la Universidad de Andrews en Estados Unidos, y además ofrece cursos relacionados a la música y el ministerio, a nivel doctoral.

Las asociaciones musicales son formadas por la combinación de: 1) la intensificación 2) la estimulación y autoridad 3) la creación de belleza.

Intensificación 

Dentro de este concepto, lo primero que debemos entender es que la música no crea acción, pero sí intensifica los eventos. La acción es creada por nuestro pensar y nuestras decisiones. Décadas atrás se promovía la creencia de que nuestra conducta estaba basada en la relación “estímulos-respuestas” y que por lo tanto era inevitable no responder de manera única ante estímulos específicos. Teóricos como B. F. Skinner, Arthur Staats, y Edward Thorndike, entre otros fueron propulsores de estas ideas. Pero según ha pasado el tiempo se ha comprobado que el ser humano, a diferencia de los animales, pasa por un proceso cognitivo inevitable, aunque variable en intensidad y duración de persona a persona. Es decir, (simplificándolo) el ser humano recibe un estimulo-piensa-responde; no deberíamos depender de estímulos externos sino de una decisión interna. Nuevamente, la música no crea acción pero sí intensifica el impacto de los eventos. Es decir, cuando la música acompaña a las palabras, a un evento o a una situación cualquiera, esta intensifica la experiencia porque impacta emocionalmente el contexto. El neuropsicólogo Daniel Levitin (2011) dice que “no hay otra secuencia que cree tan profundas asociaciones emocionales como lo hace la música. Esto se debe a que el cerebro crea una estructura de sonidos con los patrones musicales que recibe, lo que no sucede con otros patrones a los que estamos expuestos”. Por otro lado la Dra. Doukhan (2010) nos aclara que “este efecto de intensificación es alcanzado no solo con la música popular (pop, rock, y los estilos asociados) como es generalmente asumido; esto también sucede con cualquier tipo o estilo de música, incluyendo la música clásica”.

Estimulación y autoridad 

Hace un tiempo atrás fui con mi esposa y niñas a un museo donde se presentaba la historia de una de las guerras civiles más prominentes en Estados Unidos. Allí tuvimos la oportunidad de entrar a un pequeño teatro donde una grabación narraba la historia mientras se mostraron imágenes de lo sucedido. Uno de los momentos que más claro recuerdo fue cuando narraron el enfrentamiento entre ejércitos. El sonido del tambor, las flautas y las trompetas le daban base a lo que estaba sucediendo. Estos instrumentos junto con las órdenes de los líderes hechas a alta voz les indicaban a los soldados que hacer, y aun más les daban la motivación y la autoridad para hacerlo. Este es otro poder que tiene la música. La música anima, estimula y da autoridad. Recuerdo que cuando, siendo un adolescente y era miembro del Club de Conquistadores, escuchaba la marcha del himno “Firmes y Adelante”, mis pies se movían y mi cerebro me indicaba: ‘es tiempo de marchar’, efecto que aun percibo. Este poder se alcanza principalmente por el elemento rítmico de la música. Sin embargo, “es importante el entender que el efecto de estimulación de la música no es resultado de un patrón rítmico aislado (como la sincopa, por ejemplo), un cambio distintivo en la melodía, o un sonido instrumental particular (como el saxofón, por ejemplo). El efecto de estimulación de la música es el resultado de la combinación de diversos factores” (ed. Al., 2010).

Creación de belleza 

Además de la intensificación, y la estimulación y autoridad, la música embellece lo que acompaña, sean palabras, mensajes, eventos o acciones. ¿Cuántos anuncios comerciales en TV son presentados sin música? ¿Cuántas bodas evitan tener marcha nupcial? ¿Cuántas madres prefieren dormir a sus bebes sin una canción de cuna? ¿Cuántos servicios de adoración a Dios se hacen sin música? Una de las razones principales para que, prácticamente, todo a nuestro alrededor tenga música es que esta hace de la experiencia una más bella. Y la belleza nos hace recordar mejor y hace que las asociaciones sean más fuertes. Sin bien es cierto que Satanás sabe presentarse de manera bella y seductora, y que debemos tener cuidado de sus ataques; también es cierto que la música que glorifica a Dios tiene belleza y por lo tanto nos puede agradar y la podemos disfrutar.

¿Cómo actúan las asociaciones?

Tal vez, ya tengas claro cómo funcionan las asociaciones y el alcance de estas en nuestro desempeño diario. Sin embargo, me gustaría que detalláramos una vez más el proceso para que las dudas sean disipadas. He creado un diagrama que indica los pasos generales por los que pasamos en el desarrollo de una asociación. Es necesario aclarar que una superposición podría darse entre los pasos, pero los estaremos separando con el fin de entenderlos mejor (el diagrama está al inicio del artículo).

Estímulo inicial: Se refiere a cualquier estimulo, en cualquier momento. En este caso nos referimos a una música en particular.

Relación con elementos: Nuestro cerebro ‘memorizará’ no solo el estimulo pero también las características únicas de la situación o contexto en el que el estimulo se da. Es decir: objetos, personas, pensamientos, emociones, acciones, ambiente, etc.

Establecimiento de cogniciones: La persona establecerá ideas con respecto a el estimulo y a los elementos que fueron relacionados con el estimulo. Estas ideas podrían ser o no irracionales, y dependerán en gran manera de la visión de mundo del individuo y de su herencia social. Por ejemplo, una mujer maltratada podría desarrollar ansiedad cada vez que se acerca la hora en que su esposo llega a la casa, aunque este no la maltrate todos los días; o aun peor, la mujer podría estar ansiosa a la misma hora aunque ya no este viviendo con el esposo y este no tenga acceso a ella, todo por haber desarrollado la idea de que esa hora especifica es la hora del dolor.

Repetición del estimulo: La repetición es necesaria dependiendo de la intensidad del evento o de los elementos alrededor del evento. Las experiencias extremas o más intensas, buenas o malas, tienden a quedarse plasmadas más fácilmente.

Relación con elementos ausentes: Cuando el estimulo se repite, el individuo podría relacionarlo con los elementos que estuvieron presentes la primera vez, aunque estos no estén presentes en esta repetición del estimulo. Como en el ejemplo del inicio, la canción romántica que me recuerda ese momento con esa persona especial y me causa maripositas en el estomago.

Interpretación y generalización: Una vez el estimulo se repite varias veces (la cantidad dependerá de la intensidad), el individuo generará conclusiones y en muchas ocasiones las generalizará. En el ejemplo de la mujer, ella podría concluir: ‘yo me merezco lo que esta pasando’, ‘ese es el rol de la mujer’, ‘jamás saldré de esto’. Y podría generalizar: ‘todos los hombres son iguales’, ‘las mujeres de mi familia nacimos para ser tratadas así’. En el ejemplo de la música, el individuo podría concluir: ‘la música clásica es para intelectuales’, ‘la música suave hipnotiza’, ‘si se parece a lo que escuche antes de ser cristiano, cuando estaba mal, es porque también es malo’, ‘si me hace sentir emocionado es mala, porque cuando compartía con amigos no cristianos también me sentía así’. O peor aun, llegamos a un punto en el que interpretamos la Biblia para que apoye nuestro pensar o conclusión, y no para que ella nos hable al corazón.

Ausencia de estímulo: El estímulo desaparecerá, y luego regresará.

Como hemos visto hasta ahora, en los diferentes ejemplos que hemos ofrecido, el significado que un individuo le da a una experiencia, estimulo, objeto o, en este caso, selección musical dependerá de las asociaciones personales que haya también establecido. Este significado puede ser completamente diferente o incluso completamente contrario al significado que otro individuo le da a la misma experiencia, estimulo, objeto o, en este caso, selección musical. Como adoradores responsables debemos procurar estar cada vez más consciente de esta dinámica en nuestras vidas, y aun más de los preconceptos que esto pueda levantar en nosotros.

La Biblia nos ofrece varios ejemplos de personas que actuaron en base a su experiencia personal y las asociaciones que habían prestablecido durante sus vidas. Mencionemos uno brevemente: Juan 1:46 dice “Dijo Natanael: ¿Acaso de Nazaret puede salir algo bueno? Felipe le contestó: Ven y compruébalo”. Natanael era de Caná de Galilea, pequeña villa que estuvo localizada a unas 5 millas o unas dos horas caminando al Noreste de Nazaret, según la tradición. Tal vez, el origen de Natanael le había llevado a tener contacto y experiencias con nazarenos. No sabemos cómo habrán sido esas experiencias, pero el sarcasmo en su contestación nos hace pensar y concluir que tal vez no fueron las mejores. Vemos como unas asociaciones mal manejadas nos podrían llevar a desarrollar prejuicios que nos limiten en nuestro desarrollo espiritual. Este fue un ejemplo de interpretación en base a experiencias personales y no ha hechos actuales. ¡Gloria a Dios que la historia no terminó con un rechazo de parte de Natanael! Natanael respondió al llamado y ¡Jesús hizo el resto! El Deseado de Todas las Gentes pág. 114 lo describe así “Aunque presa de la duda y cediendo en algo al prejuicio, Natanael había venido con Cristo con un sincero deseo de oír la verdad, y ahora su deseo estaba satisfecho. Su fe supero a la de aquel que le había traído a Jesús. Respondió y dijo: ‘Rabí, tú eres el Hijo de Dios; tú eres el Rey de Israel’”.

Asociaciones colectivas

Un detalle interesante de las asociaciones es que también pueden ser colectivas o compartidas por un grupo de personas. “Grupos y comunidades comúnmente tienen un consenso sobre ciertas asociaciones que son formadas a través de experiencias comunales” (Doukhan, 2010). Este elemento debe ser seriamente considerado al momento de adorar en comunidad o como iglesia. Esto es parte de ser culturalmente competentes. Pablo lo entendió y lo expresó muy bien cuando escribió que se hizo “esclavo… judío… sometido a la ley… sin ley… débil… me hice todo para todos” (1 Cor. 9:19-23).

Ahora bien, ¿Hasta donde llega la flexibilidad? ¿Quiere decir que todo se vale? El mismo Pablo nos contesta en varias ocasiones; pero, mi favorita esta en el capitulo 2 de Colosenses. “Para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo, en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento”. Aun más, exhortó a la iglesia de Colosas, “mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo” (Colosenses 2:8). La iglesia de Colosas estaba siendo afectada por las presiones ejercidas de parte de paganos, griegos y judaizantes, los cuales les juzgaban por su nueva manera de proceder. Pablo les exhorta a caminar según Cristo y no según las ideas de las personas a su alrededor. Cuando permitimos que las asociaciones se conviertan en creencias, y las creencias en leyes entramos en querer imponer a otros nuestro actuar.

Un llamado a la libertad

Te exhorto en el nombre de Jesús… ¡vive una vida de Adoración a quien te da la vida! Identifica como tus pasadas experiencias y las asociaciones creadas están impactando tu vida hoy. Identifica si estas imponiendo tu pensar a la experiencia de otros. Pide al Señor que te ayude a re-significar esas experiencias y a encontrarte con Jesús cada día de una manera real. No te entretengas en la orilla, cuando Dios desea que navegues mar adentro.

Gamaliel Feliciano, nació en Alemania pero se crió en Puerto Rico. Estudió teologia en la Universidad Adventista de las Antillas en PR. Posee una maestría en psicología, completó sus estudios doctorales en Argosy University, en Washington DC y actualmente se prepara para defender su tesis doctoral. Actualmente es pastor para la Potomac Conference en Virginia, US. Dirige dos iglesias, una hispana bilingue y la otra sólo en español. Tiene experiencia en el área de salud mental en todos los niveles de cuidado, desde ambulatorio hasta cuidado intensivo. Posee licencia de psicólogo en Puerto Rico y de consejero profesional en EE.UU.  Casado, tiene dos hijas. Ama la música, toca bajo y guitarra y canta desde niño. 

Referencias

Biblia – Version Dios Habla Hoy
Clonninger, S. (2003). Teorias de la Personalidad. Pearson Education. US
Doukhan, L. (2010).  In tune with God. Review and Herald. Maryland, US.
Levitin, D. (2011). Why does music move us? Observer, 24 (10).
Kelly, G. (1955). The Psychology of personal constructs. Norton. NY, US.
Krumhansi, C. (2011). "Song recognition: Where culture and memory intersect". Observer, 24 (10).
White, E. (1955) El Deseado de Todas las Gentes. Pacific Press.

1 comentario:

  1. FELICITACIONES Y MUCHAS GRACIAS POR ESTE TEMA DE TAN IMPORTANCIA EN LA EPOCA EN NOS HA TOCADO VIVIR.BENDICIONES PASTOR Y AGRADECIDO POR SUS ORIENTACIONES.

    ResponderEliminar

Tus comentarios enriquecen este blog, y a las personas que lo leen. Te agradezco por tus aportes. Sin embargo, ten en cuenta que para que se publique lo que comentas debes indicar tu nombre (no se publicará ningún mensaje anónimo), y no debe aparecer ningún enlace a alguna página, número de teléfono, o dirección. Además, no se publicará ningún comentario con tinte ofensivo, homofóbico, discriminatorio, insultante o irrespetuoso. Todo lo demás, es bienvenido.

Popular Posts

Recent Posts

Unordered List

Text Widget