Análisis crítico al video 2 de Oliver Coronado: “El creador de la música”

Este artículo es parte de una serie de publicaciones con el fin de analizar los videos creados por el hermano Oliver Coronado. No lo hacemos porque creamos que valga la pena la discusión ni la controversia, sino porque creemos que dichos videos están haciendo daño a la iglesia al presentar conceptos sesgados, textos sacados fuera de contexto e introduciendo un pensamiento que no lleva a la unidad, sino a la división.

Análisis crítico al video 2 de Oliver Coronado:

“El creador de la música”


Andrés Bello Sierra 
Pastor adventista, Colombia


Andrés Bello Sierra.  Licenciado en Teología
Actualmente trabaja como Pastor distrital en la Asociación del Alto Magdalena
En Bogotá - Colombia



Nota del editor:

Este artículo es parte de una serie de publicaciones con el fin de analizar los videos creados por el hermano Oliver Coronado. No lo hacemos porque creamos que valga la pena la discusión ni la controversia, sino porque creemos que dichos videos están haciendo daño a la iglesia al presentar conceptos sesgados, textos sacados fuera de contexto e introduciendo un pensamiento que no lleva a la unidad, sino a la división.

Los artículos están siendo preparados por teólogos y pastores de la IASD. El hermano Coronado y otros que creen en su pensamiento, dan la impresión falsa que su pensamiento es oficial de la IASD, lo que no es tal. También suele postular que todo aquel que se oponga a su idea simplemente está intentando introducir en la iglesia “fuego extraño” (sección de la Biblia que les gusta citar, y que está, obviamente fuera de contexto). El caso es que hay muchos pastores que vemos con preocupación que estos videos y otros libros similares, lo que están produciendo es un grave deterioro de las buenas relaciones de hermandad en la iglesia, introduciendo sospecha, discusiones y controversias, produciendo todo lo contrario de lo que se supone debe ser un aporte a la misión de la iglesia.

Quienes preparan los artículos de esta serie son personas responsables, que pretenden utilizar la Biblia de una manera correcta, sin sacar textos fuera de contexto y de usar el espíritu de profecía, precisamente para lograr lo que Elena de White pretendía: Ayudar al pueblo de Dios a crecer y asumir la misión dada por el Señor a su iglesia.

Pensando en quienes están viviendo una confusión y se sienten anonadados al ver la proliferación de estos videos y otros materiales, procuramos dar otra voz que sea, distinta, y que busque el equilibrio y la unidad.

*********

Para iniciar éste análisis quisiera dejar en claro que soy adventista de nacimiento, e hijo de una mujer que cantó en diversas agrupaciones musicales adventistas en Colombia como el grupo GEMA. La música y el evangelio fueron parte de mi crianza. Muchas veces acompañé a mi madre en sus giras con los grupos, y cuando crecí también quise desarrollar ese talento para glorificar a Dios. A ello se sumó el llamado que Dios me hizo a estudiar Teología y a servirle más adelante en el ministerio en la ciudad de Bogotá, donde actualmente laboro.

Desde hace aproximadamente 10 años empezó mi inquietud acerca de éste tema de la música en la adoración, y escuche varios seminarios de pastores como David Gates y el Dr. Francisco Stout. Sin embargo durante mi ministerio observé con preocupación cómo casi todos los movimientos disidentes y separatistas atacaban a la iglesia Adventista por el mismo tema: “la adoración”. Así que una vez más me sentí impulsado a investigar el asunto.

De allí viene que después de estudiar por 3 años empecé a escuchar los videos de un hermano llamado Oliver Coronado, de quien nunca había oído antes, y comencé a analizar sus videos y confrontarlos con las Escrituras, los textos de Elena G. White, y las posiciones oficiales de nuestra organización mundial. En esta oportunidad me referiré al video n° 2 de su última producción. Al escuchar por primera vez éste video lo primero que me llamó la atención es que el propósito del mismo era “mostrar lo que le agrada a Dios” en materia de música, algo que de principio me causo inquietud y me pareció pretensioso. ¿Cómo sabemos que le agrada a Dios? Isaías 55:8-9 dice:
“Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos”.
Desde el mismo inicio del seminario comienza introduciendo textos de Elena G. de White fuera de su contexto. Un principio de la hermenéutica es que “un texto fuera de contexto, es un pretexto”. Coronado cita una porción del mensaje que es dado por la mensajera del Señor en ocasión del informe de lo ocurrido en el campamento en Indiana con el movimiento “carne santificada” lo cual no tiene conexión con el estilo de alabanza de nuestra iglesia, pues en aquella ocasión lo que se presentó fue un frenesí, de personas que supuestamente “recibían al Espíritu” y caían desmayadas, había confusión y algarabía. Es decir, sacar un texto aplicable para esa ocasión, y usarlo para atacar la música y adoración del adventista contemporáneo, no sólo es descontextualizado sino poco coherente.[1] A lo que me refiero, es que sí es cierto que se producirían falsos reavivamientos entre el pueblo de Dios, justo antes de terminarse el tiempo de gracia, y eso debe ser una advertencia para nosotros para no caer en ningún extremo. Dios es un Dios de equilibrios. Satanás siempre querrá llevarnos a algún extremo. Por un lado se encuentra a quienes ha llevado a violar deliberadamente la Ley de Dios bajo el argumento de estar abolida, pero también aquellos que aún viven bajo legalismo esperando ser salvos por su “obediencia”.

Lo mismo ocurre en este tema polémico de la música en la adoración. Están aquellos que consideran todo “abominable”, que tan sólo permiten que se canten “himnos”, ojalá sin instrumentación o tan sólo con piano, que es un instrumento más “santo” pero que considerarían un tamboril “profano”. Por el otro lado se encuentra aquellos que desean repetir falsos reavivamientos mediante el ruido desconcertante, el desorden, los “dones de lenguas”, la “risa santa” y los “éxtasis”. Satanás ha tenido mucho éxito llevando a los hijos de Dios sinceros, mediante engaños, a los extremismos que tanto daño hace a las iglesias. Bien habló la Sra. White cuando dijo:
A medida que se acerque el fin, el enemigo obrará con todo su poder para producir fanatismo entre nosotros. Él se regocijaría de ver a los adventistas del séptimo día ir a extremos tales que diesen lugar a que el mundo los señalase como una sociedad de fanáticos. He sido invitada a poner a nuestros ministros y miembros laicos en guardia contra este peligro. Nuestra obra consiste en enseñar a hombres y mujeres a edificar sobre un fundamento verdadero, a asentar sus pies sobre un claro "así dice Jehová."[2]

Vivimos en una época en que toda forma de fanatismo se abrirá paso entre creyentes e incrédulos. Satanás se presentará, hablan mentiras con hipocresía. Presentará todo lo que pueda inventar para engañar a hombres y mujeres.[3]
Dios hace un llamado a que dejemos los extremos a los cuales el enemigo nos induce a caer, pues con ellos tan sólo estaremos más lejos de Dios que nunca. Y que en conclusión lo que la EGW se refiere no es a los instrumentos utilizados, sino a la manera como fueron usados en aquella ocasión.

Por otro lado aunque Coronado hace referencia al documento oficial de la Asociación General respecto a la música votado en el año 2005,[4] no se lo menciona completamente sino tan sólo una porción, lo cual no aclara del todo nuestra posición oficial, sino que deja abierta la puerta para introducir posiciones personales.

A partir del minuto 8:58 nuevamente después de hacer referencia a cómo podemos Escuchar a Dios a través de la naturaleza y que “el sonido porta información”, intenta, mediante ejemplos, dar la impresión de que un sonido “siempre” tendrá un mensaje, dando como referencia el canto de las aves para el día, o el sonido de los grillos para la noche. Sin embargo surge una pregunta: ¿Nacemos sabiendo qué significa cada sonido? ¿Todos los humanos podemos diferenciar inmediatamente el sonido de un oboe al de un clarinete? o ¿será que asociamos cada sonido de acuerdo a nuestro aprendizaje? Es decir, iniciar con una mala base, nos dará una mala edificación. Si desde el principio aceptamos que cada sonido tiene un significado, ¿qué significa un do? ¿Será que de allí podríamos caer en el juego que ocurrió en la edad media donde la iglesia popular enseñaba que el tritono era diabolus in música? Entonces no podemos juntar ciertos tonos o sonidos, porque estaremos invocando ángeles malignos (según esta línea de pensamiento).

Sin embargo continúa diciendo que fue el sonido (el del silbo apacible), en 1 Reyes 19:11-13, el que le indicó a Elías que estaba delante de Dios. Ahora, explico un poco la relevancia de este tema. Si según Coronado los sonidos transmiten conocimiento y afectan directamente el carácter. Para esta línea de pensamiento, Elías supo que estaba delante de Dios tan sólo al escuchar un silbo apacible, entendiendo éste como si fuera un simple sonido suave cualquiera. Pero cuando vamos a lo que amplía la sierva del Señor sobre ese encuentro, ella dice:
“Mientras Elías aguardaba la revelación del Señor, rugió una tempestad, fulguraron los relámpagos, y pasó un fuego devorador; pero Dios no estaba en todo esto. Luego se oyó una queda vocecita, y el profeta se cubrió la cabeza en la presencia del Señor. Su petulancia quedó acallada; su espíritu, enternecido y subyugado. Sabía ahora que una tranquila confianza y el apoyarse firmemente en Dios le proporcionarían siempre ayuda en tiempo de necesidad”.[5]
Quiero decir, sí había un sonido, pero era la voz de Dios, con la cual pudo el profeta comprender quién era el que estaba con él. Digo esto porque es la introducción para un mensaje, a mi parecer, bastante peligroso, como el que da a partir del minuto 11:50, donde dice que hay dos clases de sonidos, los determinados y los indeterminados, y que, según el minuto 12:24, a Dios le “gustan” los sonidos determinados. Mientras da a entender que los indeterminados “NO”.

Reflexionemos un poco en el planteamiento. El sonido de un canario o un ruiseñor, ¿es determinado o indeterminado según este pensamiento? ¿La respuesta determinaría si le agrada a Dios o no el canto del canario? Bueno, estos hermosos pajarillos alaban a su Creador. Pero ¿acaso el águila, el cóndor o el cuervo no lo hacen también? ¿Su sonido no sería, según lo que explica el señor Coronado, uno indeterminado? ¿Dios no acepta la alabanza de estas aves? A mi parecer, el análisis del hermano Coronado es una explicación subjetiva y tendenciosa que sirve para justificar una opinión personal, y no una idea respaldada por un escrito está.

Concuerdo con el hecho que para Adorar a Dios como lo merece no hace falta sólo saber tocar o cantar, sino que se necesita consagración a Dios. La verdadera adoración nace de un Corazón agradecido por las misericordias del “gran arquitecto divino”. No sólo porque nos creó (Ap. 14:7), sino porque también nos redimió con su preciosa sangre (1 Ped. 1:19), y nos compró para Dios (Ap. 5:9). Sin embargo, ¿cómo sabemos quién es consagrado y santificado, y quién no? ¿Hemos sido llamados acaso a señalar e identificar quién SÍ merece alabar, y quién NO? Digo esto porque pareciera que en nuestras iglesias se hubiese introducido el “síndrome del segador”, de querer separar la cizaña del trigo, el “síndrome del juez” para determinar quién es quién, y el “síndrome del absolutismo” al pretender ser los “únicos” con la verdad, mientras el resto están en “tinieblas”.

 Ante un panorama tal cabe recordar las palabras de nuestro Dios, cuando le dijo a Samuel en ocasión del ungimiento de David: “El hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Dios mira el corazón” (1 Sam. 16:7). Aún Pablo nos da muestras de esto cuando declaró ser “fariseo, hijo de fariseos” (Hch. 23:6) y haber sido “educado a los pies Gamaliel, instruido cuidadosamente en la ley”, sin embargo no fue sino hasta que conoció a Cristo que comprendió que sus obras nada servían delante de Dios, que debía aceptar esa justicia sólo por gracia, mediante la fe. Y fue allí donde aquel “celoso” de las tradiciones pudo andar en “novedad del espíritu” y hallar que “la justicia de la ley” no se cumple por nosotros, sino en nosotros (Rm. 8:4).

Lamentablemente Oliver al hablar de los elementos de la música, inicia mencionando el ritmo haciendo referencia al pasaje de 2 Crónicas 5:12-13, forzando al pasaje para decir que los músicos sólo usaban un ritmo o como dice textualmente en el minuto 20:15 “el pueblo de Israel alababa en el mismo ritmo” cuando el pasaje dice que “cantaron a una” lo cual demuestra que su análisis es una eiségesis, es decir forzar el pasaje para decir lo que no es su intención. Pero eso no es todo. Al hablar de métrica en el minuto 22:48, pretende imponer que Dios tiene establecido para la música que sea en 4/4. Cualquier alteración a esta métrica sería fruto de la “corrupción” que Satanás ha introducido en la música. Pregunto ¿qué parte de la Biblia establece un ritmo y métrica aceptables? Evidentemente aquí hay una idea que no tiene asidero bíblico, sino está afianzada en el gusto personal del hermano Coronado.

¿De dónde viene esta creencia? La profesora Adriana Perera, maestra de Teoría y Composición en la Universidad Adventista de Oakwood, EE.UU., afirma que esta corriente proviene del pensamiento griego de Aristóteles que creía que la música actuaba “directamente” en el carácter de la persona. Sin embargo hoy la psicología le añade a la formula el conocimiento, enfatizando el aspecto cognitivo en el proceso de acción y reacción del ser humano. Es decir, la música sí afectaría al hombre, pero también la reacción dependería del conocimiento y experiencia que haya tenido esa persona.

Un ejemplo de ello lo cita la profesora Perera haciendo alusión a la historia de Saúl y David planteando las siguientes preguntas:
“La Biblia cuenta en 1 Samuel 16 cómo nueve siglos antes de Cristo, David tocaba el arpa para Saúl, logrando aliviar y calmar el espíritu malo que venía sobre él. Sin embargo, en 1 Samuel 18 leemos que mientras David estaba tocando el mismo instrumento, Saúl intentó matarlo con su lanza en dos ocasiones. Si la música afecta nuestras emociones y modifica nuestro carácter de una manera determinada, ¿por qué Saúl reaccionó de forma diferente ante el mismo instrumento, el mismo instrumentista y el mismo estilo de música? ¿Hasta dónde afecta la música el carácter y el comportamiento del ser humano? ¿Estamos indefensos, a merced de la influencia hipnotizante de los sonidos musicales?”

Creo que ésta idea debe ponernos a pensar cómo muchas de nuestras creencias personales, en lugar de tener un fundamento bíblico, ha estado arraigado en pensamientos y filosofías griegas u otro origen. ¿Influye entonces la música en el estado anímico de una persona? La respuesta es sí. Pero ¿afecta directamente el carácter de la persona, sin tener en cuenta su experiencia personal y conocimientos? La respuesta que nos da la psicología hoy es NO.

Ahora, no solamente encontramos dentro de nuestra iglesia el peligro de continuar con filosofías que la ciencia está contrarrestando, sino que peor aún hemos caído en el método del “texto prueba” que mencionan Frank Viola y George Barna.[6] El “texto prueba” como lo argumentan ellos, es tomar porciones aisladas de las escrituras, sacadas de su contexto, y acomodarlas al antojo para hacer decir a las Escrituras lo que realmente no quieren decir. En otras palabras, personas que pueden ser sinceras, como sería el caso del hermano Coronado, pero sin conocer los principios de la hermenéutica bíblica, tan sólo juzgarán, de acuerdo a sus experiencias, lo que es correcto o no lo es, y seleccionarán a través de una búsqueda sesgada aquellos pasajes (sacados de su contexto) que apoyen su posición (sea de la Biblia o de Elena G. White). Un ejemplo de ello son algunos de los pasajes que son citados por Coronado en su video, como el de Joyas de los Testimonios, tomo 1 página 45 que dice:
“Algunos piensan que es malo procurar observar orden en el culto de Dios. Pero he visto que tal cosa no es peligrosa. He visto que la confusión desagrada al Señor, y que debe haber orden en la oración y también en el canto”.
Sin embargo, tomar éste pasaje para decir que el canto “debe” tener orden, interpretando esto como que debe ser siempre con la misma métrica dentro del ritmo, y ver cualquier alteración a ésta, como por ejemplo una síncope, como pecaminosa, es una notoria tergiversación del pasaje seleccionado, anteponiendo un prejuicio a la lectura, sacando de contexto el pasaje y aplicándolo de manera arbitraria para sostener un punto de vista personal.

Es cierto que Dios es un Dios de orden, que el “orden es la primera ley del cielo” pero de ahí a dictaminar que Dios sólo acepta cierta métrica no tiene base en éste pasaje y otros que saca de contexto. Si leemos el pasaje citado anteriormente dentro del contexto, notaremos cual es el verdadero centro del mensaje. Primeramente la hna. White habla de cómo entre muchos profesos creyentes hay codicia y amor al mundo, luego trata con los que tapan sus defectos personales señalando los de otros. Cito a continuación un poco del contexto inmediato anterior:
Vi que la mente de algunos miembros de la iglesia no ha funcionado correctamente. Algunos, de temperamento peculiar, se han valido de sus propias nociones para medir a sus hermanos. Si algunos no estaban completamente de acuerdo con ellos, en seguida se producían dificultades en el campamento… Estos preconceptos han sido tolerados demasiado tiempo…
Vi que algunos se están marchitando espiritualmente. Han vivido durante algún tiempo velando para mantener a sus hermanos en el camino recto, observando todo defecto para crearles dificultades. Y mientras hacían esto, su mente no se aferraba a Dios ni al cielo ni a la verdad, sino precisamente donde Satanás quiere que se aferre: a alguna otra persona. Los tales han descuidado sus almas; rara vez advierten sus propios defectos, porque han tenido bastante que hacer para observar los defectos ajenos. Ni siquiera analizan sus propias almas ni escudriñan su propio corazón. Les llama la atención el vestido de una persona, su sombrero o su delantal. Deben hablar a éste o aquél, y esto basta para ocuparlos durante semanas. Vi que toda la religión de algunas pobres almas consiste en observar las vestiduras y las acciones de los demás, y censurarlas. A menos que se reformen no habrá lugar para ellas en el cielo, porque hasta criticarían al Señor mismo.

Dijo el ángel: "Estar en paz con Dios es una obra individual." Se efectúa entre Dios y nuestra propia alma. Pero cuando las personas se preocupan tanto por los defectos ajenos, no se cuidan de sí mismas. Estas personas llenas de preconceptos y de tendencias a la censura se curarían probablemente de su hábito si trataran directamente con el prójimo a quien consideran equivocado. Esto les costaría tanto que renunciarían a sus opiniones antes que ir. Pero es fácil hablar con libertad de ésta o aquella persona, cuando el acusado no está presente”. [7]
Es justamente lo contrario a lo que enseña el hermano Coronado en su video, lo que está planteando el contexto del pasaje. Orden no significa monotonía. Dios está haciendo un llamado a tener un orden, sí, pero que debe iniciar en nuestras vidas, no imponiendo nuestras maneras de pensar sobre los demás, ni juzgando a los otros, porque “el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Dios mira el corazón” (1 Sam. 16:7)
Ahora cito el contexto inmediato posterior:
“Sé me ha mostrado el orden perfecto del cielo, y he quedado arrobada al escuchar la música perfecta que se oye allí. Después de salir de la visión, el canto terrenal me pareció muy áspero y discordante”.
Aquí hay algo raro. La música que se escuchaba en nuestra iglesia adventista de los tiempos de la hna. White, podría ser etiquetada tal vez como “conservadora” en comparación a la actualidad. Sin embargo, después de oír la alabanza celestial, la música terrena le pareció áspera y discordante. ¿Por qué? Lamentablemente nuestra iglesia ha sido tan tradicionalista en su adoración que olvidamos qué es “adorar”. Hemos creado una liturgia tan rígida que sabemos en qué momento debemos colocarnos de pie, en qué momento arrodillarnos, en qué momento sentarnos; y hasta la música se ha convertido en un relleno previo a un servicio. 
Creo que hemos olvidado lo que significa: “Dios es espíritu y los que lo adoran, es necesario que le adoren en Espíritu y en verdad” (Jn. 4:24). Olvidamos que “la melodía de la alabanza es la atmósfera del cielo; y cuando el cielo se pone en contacto con la tierra, se oye música y alabanza, acciones de gracia y voz de melodía”.[8]

Continúa diciendo la hna. White:
“Entre el pueblo de Dios no debe reinar la confusión, ni carecerse de orden, armonía, consecuencia y belleza. Se deshonra muchísimo al Señor cuando existe desunión entre su pueblo. La verdad es una unidad. Debemos cultivar día tras día la unión que Dios requiere si queremos contestar la oración de Cristo. La desunión que trata de surgir entre aquellos que profesan creer el último mensaje de misericordia que ha de ser dado al mundo, no debe hallar lugar; pues sería un temible estorbó para el progreso de la obra de Dios. Sus siervos han de ser uno, como Cristo es uno con el Padre, sus facultades, iluminadas, inspiradas y santificadas, deben fusionarse para constituir un todo completo. Los que aman a Dios y guardan sus mandamientos no han de separarse, sino unirse”.
El problema aquí es no comprender que el "orden" que Dios está buscando no se refiere a "leyes musicales" ni a la liturgia, pues decir esto es descontextualizar el pasaje. El orden al que Dios se refiere a través de la hna. White es a la unidad que debe reinar entre el pueblo de Dios.

Sin embargo, aún hay personas que consideran que la belleza no hace parte de la música, pues dan a entender que la música no me debe “gustar”, como si lo que le agradara a Dios no me pudiera “gustar” a mí. Si el contexto anterior y posterior tratan el tema del juzgar, de crear divisiones, y que debemos buscar la unidad ¿Por qué queremos forzarlo a decir un argumento infundado para justificar mi ataque a lo que no me gusta? ¿Hasta cuando estaremos dispuestos a señalar, juzgar y criticar, en lugar de buscar la armonía entre nosotros reconociendo que cada uno alaba a Dios de acuerdo a su individualidad y experiencia propia?
"Cada persona tiene una vida distinta de todas las demás, y una experiencia que difiere esencialmente de la suya. Dios desea que nuestra alabanza ascienda a él marcada por nuestra propia individualidad. Esos preciosos reconocimientos para alabanza de la gloria de su gracia, cuando están respaldadas por una vida semejante a la de Cristo, tienen un poder irresistible que obra para salvación de las almas".[9]
El apóstol Pablo dice en Efesios 5:19: “hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones” y en Colosenses 3:16: “La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales”.

Lo que vemos en estos pasajes es lo que algunos eruditos han afirmado cuando observan que “los salmos” se refieren a la forma de adoración de los hebreos. “Los Himnos” que hacen referencia a las alabanzas de los griegos, y los “cánticos espirituales” la forma de alabanza de los Romanos. Es decir que Pablo reconoce, tal como lo reconoce nuestra iglesia mundial, la contribución de la cultura en nuestra adoración.
“Debemos reconocer la contribución de diferentes culturas en la adoración de Dios. Las formas musicales y los instrumentos pueden variar grandemente dentro de la gran familia adventista; y la música procedente de alguna cultura puede sonarle extraña a alguien de una cultura diferente”.[10]
Dios conoce que todos somos diferentes. Y también tenemos formas de aprendizaje distintas. ¿Porque existen cuatro evangelios? Simplemente, como lo dijo el Balvin Braham, de la División Interamericana, existen 4 formas distintas, conceptualmente hablando, de aprendizaje: Analítico, Relacional, Práctico y Dinámico. Mateo es el judío que le escribe a Judíos, tradicionalistas para demostrar que Jesús es el Mesías. Su centro es “Hacer”. Por otro lado está Juan, el discípulo amado, quien muestra la parte emotiva del evangelio. Su centro es “sentir”. Lucas, El médico, el racional, quien deseaba llevar a la reflexión. Su centro sería “observar”. Por último Marcos, quien narra lo que escucha de Pedro, lleva las cosas a un plano de conceptualización. Su centro sería “pensar”.

En pocas palabras distintos escritores, distinto auditorio, distintas maneras de aprendizaje y por lo tanto distintas maneras de alabar, pero un MISMO MENSAJE. Dios no desea uniformidad en su iglesia. Así como no vemos uniformidad en la creación. Por el contrario vemos diversidad, creatividad y belleza. Quiera Dios que en lugar de seguir discutiendo buscando una uniformidad, busquemos la Unidad. Y que Cristo sea el centro de nuestra Adoración.


Enlaces a otras reseñas críticas



Video 1, escrito por Hugo Chinchay Sr., Perú/EE.UU. y Pedro Sánchez, México
Video 2, escrito por Andrés Bello Sierra, Colombia.
Video 3, escrito por André Reis, Brasil/EE.UU.
Video 4, escrito por Juan Francisco Altamirano, Nicaragua/EE.UU. (en edición).
Video 5, escrito por Gabriel Donoso, Chile (en edición).
Video 6, escrito por Josué Cortés, Cuba/EE.UU.
Video 7, escrito por David Eduardo Quiroz, Argentina
Video 8, escrito por Edwin Gabriel Vargas, Puerto Rico/EE.UU. (en edición).


Si alguien tuviera alguna consulta respecto a algún punto de esta crítica, no tema comunicarse mediante el formulario que está al final y con gusto haremos llegar la pregunta al autor del ensayo, para que abunde, corrija o amplíe.


[2] Elena G. de White, Obreros evangélicos, 331.
[3] Elena G. de White, Carta 121, 1901. Medical Ministry, 114
[5]Elena G. de White, Profetas y reyes, (Buenos Aires: ACES, 1978), 124.
[6] Frank Viola y George Barna, Pagan Christianity?: Exploring the Roots of Our Church Practices, Cap 11
[7]Elena G. de White, Joyas de los Testimonios (Buenos Aires: ACES, 1976), 1: 44-45
[8]Elena G. de White, La fe por la cual vivo, (Buenos Aires: ACES, 1992), 244.
[9]Elena G. de White, El deseado de todas las gentes (Buenos Aires: ACES, 1989), 313.
[10]“Filosofía de la música Adventista”, votada en congreso del 2005 de la Conferencia General, en: Declaraciones, Orientaciones y otros Documentos (Miamia: APIA, 2011), 238.

9 comentarios:

  1. Midhuart Montesinos
    Muy buen articulo.... me parece mas justo con la Biblia y el espíritu de profecía.

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    1. pastor mio! lo encuentro hasta en mis suenos! un abrazo y bendiciones en su ministerio

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  2. Excelente y muy justo para lo que la Biblia dice y no mis posiciones personales. Necesitamos ser mas justos y analiticos al respecto. Este articulo es muy analitico... felicidades.

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    1. Ya ves, Midhuart? Dios no se goza solo en la monotonia ni en las formas tradicionales, sino en la diversidad, en el bagaje cultural de cada persona y en el corazon sincero, solo que todo debe ser hecho con orden, con concordancia, con respeto. ;) Saludos

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  3. Muchas gracias por procurar de buscar luz en estos temas que tan escabrosos son por culpa de algunos "iluminados". Dios traiga más pastores y teólogos a la iglesia que busquen lo realmente importante en la iglesia. Yo estuve cansado de tanta pabada, y me retiré de la iglesia, pero me alegra mucho cuando me entero de las buenas noticias que llegan de hombres pensadores que no se guían por fabulas de viejas y cosas por el estilo.

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  4. una vez mas digo, el error que se comete muchas veces es de que utilizamos simplemente el espìritu de profecia para acomodar a nuestras creencias y decir aqui esta escrito, el espìritu de profecia no fue creado para asegurar, sinò para tener conocimiento de la luz mayor que es la Biblia. lo siento mucho por coronado, pero esta mal y eso se transforma como un cancer que durarà mucho tiempo en curar, y hasta que no se someta en un intervento sus dialogos se transformaran en maldiciòn antes que en Bendiciòn, Gracias pastor por estos conocimientos ampliados, nos ayudarà a seguir creciendo en espìritu y verdad, Bendiciones.

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  5. una vez mas digo, el error que se comete muchas veces es de que utilizamos simplemente el espìritu de profecia para acomodar a nuestras creencias y decir aqui esta escrito, el espìritu de profecia no fue creado para asegurar, sinò para tener conocimiento de la luz mayor que es la Biblia. lo siento mucho por coronado, pero esta mal y eso se transforma como un cancer que durarà mucho tiempo en curar, y hasta que no se someta en un intervento sus dialogos se transformaran en maldiciòn antes que en Bendiciòn, Gracias pastor por estos conocimientos ampliados, nos ayudarà a seguir creciendo en espìritu y verdad, Bendiciones.

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  6. en los diferentes dialogos que tengo a travez de la mùsica, siempre comienzo preguntando, segun tù para que fuè inspirado el espìritu de profecìa? este argumento es muy precioso y explicito, es tan claro como la luna, lo siento mucho por coronado pero el no estar de acuerdo con lo que no le gusta no puede transmitir ese pensamiento ante la hermandad, y este cancer esta creciendo aun mas, puedo entender la buena voluntad que tiene coronado, pero esta creando divisiòn y no uniòn, si bien la uniòn es un principio Divino yo me pregunto donde esta esa unidad de parte de coronado, no solo como miembro, sinò como ministro, yo pedirìa familia que doblemos rodilla y podamos predicar ese mensaje tan hermoso que Dios nos lo confìo. Bendiciones familia y gracias pastor por el blog, esta super.

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  7. el tema de la adoración es un tema complejo el cual conlleva a muchos factores externos e internos no creo en ningún documento solo creo lo que me dice la sagradas escrituras. no se necesita saber de música o ser teólogo para ver la realidad y ver la adoración que agrade a Dios de esta manera solo pido a nuestro Dios que nos una en un solo sentir, pensar y espíritu para que el día que regrese cantemos al unisono al rey de reyes y señor de señores. *_* ...¡¡¡

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