¿Adoración al revés?


¿Adoración al revés? 

Abner L. Perales González
Otra mirada al espectáculo del universo

La “experiencia de adoración” que el creyente 
está contantemente buscando es, 
generalmente, un entendimiento pagano de la adoración.

Desde que el filósofo y teólogo danés, Soren Kierkegaard (1813-1855) publicó sus pensamientos a cerca de la adoración corporativa,(1) el mundo de la teología de la adoración ha sido influenciado, especialmente en tiempos recientes, por su declaración de que, en la adoración corporativa, Dios es la audiencia. La parábola de Kierkegaard también sugiere que las personas son los intérpretes y que los líderes de adoración son los apuntadores de la adoración.



Otras comparaciones se han hecho para explicar lo que Kierkegaard podría haber querido decir a fin de comprender su concepto,(2) pero básicamente la aplicación final usualmente busca tener mayor participación de la gente y una adoración centrada en Dios.

Aunque la sugerencia de Kierkegaard es relegada a la adoración corporativa y también interpretada para considerar a Dios como pasivo, la Biblia abarca la parábola de Kierkegaard y le da una interpretación más holística. La Biblia expande la idea de la parábola del teatro en 1 Corintios 4:9: “pues hemos llegado a ser espectáculo al mundo, a los ángeles y a los hombres.”(3)

La sugerencia de Pablo en este versículo es que el creyente debería de considerar su vida entera, no solo la adoración corporativa, como un espectáculo tanto en forma horizontal (el mundo y los hombres) como vertical (ángeles). La analogía de Pablo extraída del teatro griego por metonimia,(4)  nos muestra la realidad del interés de Dios y los ángeles en las actividades diarias del creyente, abarcando también la adoración corporativa y no restringiéndola solo a ella.

Referencias bíblicas de Dios como la audiencia:

La referencia más temprana en el Antiguo Testamento que muestra a Dios como audiencia y a nuestras vidas como un espectáculo puede ser encontrado en el libro de Job. Comenzando desde los capítulos 1 y 2, los diálogos entre Dios y Satanás referentes a la fidelidad de Job hacen claro que Dios está al cuidado de Job y que su vida es un espectáculo para la corte celestial. También Job hace claro al final de sus pruebas que Dios conoce cada pensamiento y nada escapa de su vista (42:2). La declaración final de Job es en realidad una expresión de adoración a Dios. Aquí podemos ver la conexión entre el adorador frente a Dios que está observándolo como una audiencia.

Una segunda referencia puede ser encontrado en el libro de Deuteronomio (11:11-17) en las recomendaciones finales que Moisés dio a los hijos de Israel antes que conquistaran la tierra prometida. En estos cortos versículos, Moisés invita a los israelitas a obedecer los mandamientos de Dios y servirle. La invitación tiene la implicación que Dios observa, como una audiencia en frente de los actores (los israelitas) dispuesto a darles aplauso (en términos de lluvia, trigo, vino, aceite, etc.) o abuchearlos si desobedecen, como una audiencia insatisfecha en frente de malos actores. En estos textos, la experiencia de adoración se traduce en acciones de obediencia.

Tal vez la más clara sugerencia en el Antiguo Testamento de Dios como una audiencia son las citas que tienen que ver con las actividades que ocurrían en el templo de Jerusalén. En la oración de dedicación del templo de Jerusalén,(5) Salomón da una visión de Dios vigilando sobre su pueblo (Dios como una audiencia). Él le pide a Dios que conteste desde el cielo (rol activo) si su pueblo ora en el templo por perdón, justicia y también por victoria, lluvia, comida y por peticiones en general. También, en los sacrificios diarios en el templo, los levitas con sus instrumentos se colocaban al lado este del altar (2 Crónicas 5:12), y los sacerdotes, con trompetas, frente a ellos en el otro lado del altar; al momento que los sacrificios se llevaban a cabo, tanto los levitas como los sacerdotes tocaban su música en dirección del sacrificio, así dando gloria y honor exclusivamente a Dios.(6) La implicación en estas acciones nos muestra que ellos consideraban a Dios vigilando como una audiencia mientras ellos, los actores, lo complacían.

La centralidad del templo de Jerusalén en la adoración de Israel, asunto importante en este sistema o modelo de adoración se puede encontrar expresada en el pasaje de la oración de Salomón, cuando declara que Dios escucharía desde el cielo aún cuando el extranjero viniese y orase “hacia esta casa.” Después de la destrucción del templo, sin embargo, junto con el cambio tardío de este rol centralizado al rol centrífugo de la Iglesia de hoy,(7) la idea de orar y de Dios vigilando sobre un cierto lugar específico es expandido a cualquier lugar donde “dos o tres” se congreguen en su nombre.(8) Así la idea de Dios como una audiencia no estaría confinada más al templo exclusivamente, sino a cualquier lugar donde se pueda celebrar la adoración.

Otra referencia de Dios como audiencia se puede inferir en el Salmo 33:18: “He aquí el ojo de Jehová sobre los que le temen, sobre los que esperan en su misericordia.” El salmista da la idea de Dios cuidando sobre el pueblo que le teme (los creyentes). La idea de una audiencia constante (Dios) está expresada aquí como un Dios de “solo un ojo,” probablemente para hacer énfasis. Además el verso 19 le da un rol activo a Dios como la audiencia: “Para librar sus almas de la muerte, y para darles vida en tiempo de hambre.” Dios vigila, sí, pero es una audiencia activa dando “aplauso” al actor sobre el escenario (el mundo).

El Salmo 34:7 provee otra idea de Dios viviendo entre su creación y cuidando sobre su pueblo como una audiencia activa. La implicación de este versículo es que Dios está preocupado por su pueblo, vigilando y juzgándolo (es por eso que sabe que le temen) como si fuese una audiencia en un teatro. Y nuevamente, el aplauso de Dios es mostrado cuando Él los libra.

El concepto de Dios como una audiencia también incluye a los actores más “pequeños” en el escenario. En Mateo 18:10 Jesús expresó la preocupación de Dios y su rol activo como parte de la audiencia.(9) Nadie se escapa de Dios, todos están frente a Él. Y esta idea de que nadie escapa a su vista nos debería hacer temblar y volver a reconsiderar la idea de Dios como una audiencia.

Reacción a la parábola de Kierkegaard:

Si continuamos siguiendo la parábola de Kierkegaard de Dios como audiencia y el mundo como un teatro moral (añadiendo la posición de Pablo en 1 Corintios 4:9), deberíamos considerar en realizar nuestro rol en la actuación en una manera más cuidadosa. Cada humano debería estar preocupado en cómo actúa en presencia de sus compañeros, los otros actores.(10) La idea que Dios y los ángeles nos vigilan como si fuésemos un espectáculo nos debería hacer temblar porque nos daríamos cuenta que su naturaleza pura sin pecado haría nuestras deficiencias más evidentes.

Es verdad que la mayoría de congregaciones cristiana generalmente, en teoría o en práctica, tienen el rol de la audiencia al revés y aplicada a ellas, dejando a Dios como el apuntador y a veces hasta como el actor. La “experiencia de adoración” que el creyente está contantemente buscando es, generalmente, un entendimiento pagano de la adoración.(11) (12)

Llegar al templo una vez a la semana no llenará completamente nuestro rol como actores. Esta actitud de “sacar algo” de la Iglesia no será ya más suficiente. Los actores necesitamos ser parte de la acción. No debería haber contentamiento con ser receptores pasivos, sino que debería haber un ofrecimiento activo de adoración hacia Dios.(13) 

Los actores necesitamos preparar un plan de adoración (estilo de vida) y también necesitamos “practicar” (confraternidad) con nuestros compañeros actores (prójimos) en el escenario (el mundo).

Ronald Allen(14) sugiere que la adoración centrada en Dios inicia un ciclo sin fin: Adoración-edificación-evangelismo. Este ciclo solo se detiene cuando uno de los eslabones en esta cadena es interrumpido o ignorado. Hechos 2:41 y 42 establecen esta fase de tres ciclos como sigue: Proclamación de la Palabra (“los que recibieron su palabra”), confraternidad (“comunión unos con otros”) y adoración (“perseveraban en la doctrina de los apóstoles… partimiento del pan y en las oraciones”). White enuncia este mismo concepto con otras palabras pero con el mismo significado: 

“El que ama a Dios sobre todas las cosas y a su prójimo como a sí mismo, trabajará comprendiendo constantemente que es un espectáculo al mundo, a los ángeles y a los hombres. Haciendo suya la voluntad de Dios, revelará en su vida el poder transformador de la gracia de Cristo. En todas las circunstancias de la vida, tomará el ejemplo de Cristo como guía.”(15) 

En el mismo contexto, White también sugiere:

“Los hijos y las hijas de Dios tienen que hacer una gran obra en el mundo. Deben aceptar la Palabra de Dios como su consejera y han de impartirla a otros. Deben hacer brillar la luz... En su conversación y en su comportamiento mostrarán que gozan de una conversión diaria a los principios de la verdad. Tales creyentes serán un espectáculo al mundo, a los ángeles y a los hombres, y Dios será glorificado en ellos.”(16)

Este ciclo, como Allen lo sugiere, debería hacer la adoración (sea corporativa o individual) activa en lugar de pasiva. La aplicación de este concepto concluiría en que la adoración no estará confinada a una fecha, momento, hora u ocasión específica: La adoración debe estar acompañada por confraternidad y proclamación de la Palabra en una forma constante en la vida del creyente, como un estilo de vida. Por eso es verdad que si los cristianos entendiésemos que los ojos del universo entero están enfocados en nosotros, un reavivamiento vendría.(17) En realidad esta es una obra difícil, pero también honorable; peligrosa, pero gloriosa.(18)

Conclusión:

La parábola de Kierkegaard acerca de Dios como audiencia es un magnífico punto de partida para la reflexión sobre adoración. El tema central es que, en considerar a Dios como audiencia, no deberíamos relegar a Dios a un rol pasivo. En su lugar, cada vez que respondemos a su llamado para adorar, deberíamos ir ante Él listos para la acción. Brink sugiere, junto con Miqueas la siguiente pregunta: “¿Con qué me presentaré ante Jehová, y adoraré al Dios Altísimo? (Miqueas 6:6).(19)

La idea de adorar al Señor y considerarnos como actores debería llevar consigo una necesaria e imperativa preparación. Además, los conceptos de confraternidad y evangelismo deberían acompañar a la práctica de la adoración. Este ciclo necesario debería conservarse y mantenerse siempre a fin de adorar a Dios como la audiencia.

El autor es pastor asociado y Ministro de Música en la IASD Central Hispana de Phoenix, AZ. 
Estudios en Teología, Lic. en Enseñanza Musical, 
Magister en Dirección Instrumental (MM), Arreglista, Músico y Maestro. 
Traductor de artículos del inglés al español en el Blog de HimnovaSion.


Referencias

(1) Soren Kierkegaard, Purity of Heart is to Will One Thing: Spiritual Preparation for the Office of Confession. (Douglas V. Steere tr. New York, NY: Harper & Brothers Publishers, 1956): 180-81.

(2) Tome por ejemplo la comparación de Liesh de la adoración corporativa con un juego de futbol Americano en un estadio, donde el líder de adoración es el entrenador (apuntador), la gente en el campo son los jugadores (actores en la adoración) y Dios es la audiencia en las butacas. En Barry Liesch, The New Worship: Straight Talk on Music and the Church (Grand Rapids, MI: Baker Books, 1996): 123.

(3) Énfasis del autor.

(4) Timothy y Barbara Friberg. Analitical Lexicon to the Greek New Testament s.v. qe, atron

(5) 1 Reyes 8:23-53.

(6) Lillianne Doukhan. “Music in the Bible.” Shabbat Shalom 49, no. 2 (Autumn 2002): 23.

(7) c.f. Mateo 28:19 donde el énfasis es “ir” y no “venir.”

(8) Mateo 18:20.

(9) Como Pablo, este versículo expresa también la idea de los ángeles como espectadores.

(10) Farrar, F.W. The Pulpit Commentary: I Corinthians (New York, NY: Funk & Wagnalls, 1913): 139.

(11) Dion Forster, “Worship: Getting it Right, and Getting it Grong, the Difference Between a Verb and a Noun,” Dion's Random Ramblings, publicado el 10 de Febreo de 2008, http://www.spirituality.org.za/2008/02/worship-getting-it-right-and-getting-it.html (accesado el 1 de Mayo de 2009).

(12) Considere además la forma como estamos acostumbrados a orar y expresar nuestras peticiones casi o en forma pagana. Para más sobre este tema considere a Badenas, Roberto. Encuentros (Madrid, España: Editorial Safeliz, 1991): 110-113.

(13) Emily R. Brink, “Who's the Host? We May Be Getting Carried Away with Kierkegaard's Analogy,” Reformed Worship 33, September 1994. http://www.reformedworship.org/magazine/issue.cfm?id=33 (accesado el 1 de Mayo de 2009).

(14) Ronald Allen, and Gordon Borror. Worship: Rediscovering the Missing Jewel (Portland, OR: Multnomah Press, 1982), 57.

(15) Ellen G. White. God's Amazing Grace (USA: Ellen G. White State, 1973): 237.

(16) Ellen G. White. In Heavenly Places (USA: Ellen G. White State, 1967): 67.

(17) Cottrell, Raymond. Comentario bíblico adventista (Buenos Aires, Argentina: Asociación Casa Editora Sudamericana, 1984), 6: 680.

(18) Matthew Henry, Acts to Revelation, vol. 6 del Commentary on the Whole Bible (Logos, Inc., 2000), bajo “First Corinthians IV,” http://www.ccel.org/ccel/henry/mhc6.iCor.v.html (accesado el 1 de mayo de 2009)

(19) Emily R. Brink, “Who's the Host? We May Be Getting Carried Away with Kierkegaard's Analogy,” Reformed Worship 33, September 1994. http://www.reformedworship.org/magazine/issue.cfm?id=33 (accesado el 1 de mayo de 2009).

0 comentarios:

Publicar un comentario

Tus comentarios enriquecen este blog, y a las personas que lo leen. Te agradezco por tus aportes. Sin embargo, ten en cuenta que para que se publique lo que comentas debes indicar tu nombre (no se publicará ningún mensaje anónimo), y no debe aparecer ningún enlace a alguna página, número de teléfono, o dirección. Además, no se publicará ningún comentario con tinte ofensivo, homofóbico, discriminatorio, insultante o irrespetuoso. Todo lo demás, es bienvenido.

Popular Posts

Recent Posts

Unordered List

Text Widget